
El reconocido entrenador Patrick Mouratoglou encendió las alarmas en el mundo del tenis tras realizar un duro diagnóstico sobre el futuro del deporte, advirtiendo que podría enfrentar una crisis profunda en las próximas décadas si no logra conectar con las nuevas generaciones.
El técnico, que ha trabajado con figuras de élite como Serena Williams, Grigor Dimitrov y Holger Rune, sostuvo que actualmente el tenis mantiene una sólida base de seguidores, pero principalmente compuesta por personas mayores, lo que, a largo plazo, pone en riesgo su sostenibilidad.
Según explicó, si no se produce un recambio generacional en la audiencia, el deporte podría perder patrocinadores, derechos televisivos y relevancia global, llegando incluso a un escenario extremo en el que su continuidad se vea comprometida.
CAMBIOS EN EL CONSUMO AMENAZAN AL TENIS
Mouratoglou profundizó en su análisis señalando que los hábitos de consumo han cambiado radicalmente, especialmente entre los menores de 30 años. Plataformas digitales, redes sociales y contenidos más breves han transformado la forma en que las personas consumen entretenimiento.
En ese contexto, advirtió que los partidos largos y el formato tradicional del tenis ya no resultan atractivos para el público joven, quienes prefieren ver resúmenes o momentos destacados en lugar de encuentros completos.
Incluso reveló que muchos jugadores tampoco siguen partidos completos, lo que refleja, a su juicio, una desconexión creciente entre el producto y las nuevas audiencias.
PROPUESTAS PARA EVITAR UNA CRISIS FUTURA
Frente a este escenario, el entrenador impulsa alternativas como la UTS (Ultimate Tennis Showdown), un circuito que combina deporte y espectáculo con reglas innovadoras y formatos más dinámicos. Aunque no plantea reemplazar el tenis tradicional, considera que este tipo de iniciativas pueden ser clave para modernizar la disciplina y atraer nuevos seguidores.
Finalmente, advirtió que si la situación no cambia, organismos como la ATP y la WTA podrían verse obligados a modificar radicalmente el formato del tenis en el futuro, en un intento por adaptarse a las nuevas demandas del público.
Para Mouratoglou, el desafío es claro: evolucionar o arriesgar la pérdida de relevancia de uno de los deportes más tradicionales del mundo.




