
El ajuste también permitirá que las postulaciones realizadas fuera del plazo inicial sean consideradas en el proceso de pago siguiente, asegurando continuidad en la entrega del aporte económico.
El Ministerio de Hacienda, en conjunto con el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, oficializó una modificación normativa que impacta directamente a miles de transportistas del país: se amplió de manera extraordinaria el plazo para acceder al bono mensual de $100 mil correspondiente a abril de 2026.
La medida quedó establecida en el Decreto Exento N°134, publicado en el Diario Oficial, que ajusta disposiciones previamente fijadas en los decretos N°113 y N°118 del mismo año, en el marco de la ley que busca mitigar los efectos de la crisis energética internacional sobre el costo del combustible doméstico.
Extensión excepcional por fallas en sistema
El cambio responde a problemas técnicos detectados en la plataforma digital habilitada para la postulación, la cual —según reconoce el propio decreto— presentó intermitencias debido al alto volumen de usuarios.
“La situación no es imputable a los beneficiarios”, consigna el documento oficial, justificando así la decisión de extender el plazo como una medida de equidad.
En concreto, los transportistas podrán realizar su postulación al bono correspondiente al mes de abril hasta el 15 de mayo de 2026, ampliando el margen originalmente establecido por la normativa vigente.
Ajustes en plazos y mayor flexibilidad
La modificación también introduce cambios relevantes en la operatividad del proceso mensual. A partir de ahora, se permitirá postular al beneficio incluso entre el día de envío de nóminas y el cierre de cada mes, ampliando las posibilidades de acceso.
Este ajuste apunta a facilitar el cumplimiento de requisitos y evitar que eventuales retrasos administrativos o tecnológicos perjudiquen a los usuarios.



¿A quién beneficia esta medida?
El bono está dirigido a propietarios, tenedores y conductores de transporte remunerado de pasajeros, conforme a lo establecido en la Ley N° 20.378, modificada por la Ley N° 21.811.
El beneficio consiste en un aporte mensual de $100.000, diseñado como una medida transitoria para enfrentar el impacto del alza en los costos energéticos, particularmente del kerosene.
Emergencia energética y presión sobre el transporte
La implementación de este bono se enmarca en una serie de políticas públicas adoptadas por el Estado para contener los efectos de la volatilidad internacional en los precios de los combustibles.
El transporte menor y mayor ha sido uno de los sectores más afectados, lo que motivó la creación de este subsidio como apoyo directo a los actores del rubro.
Coordinación institucional y continuidad del beneficio
El decreto reafirma que, fuera de las modificaciones señaladas, se mantienen plenamente vigentes las disposiciones establecidas en los decretos anteriores, asegurando continuidad en la entrega del beneficio.
Asimismo, se establece que la nómina de beneficiarios correspondiente a abril será integrada al proceso regular de pagos de mayo, optimizando la gestión administrativa.
“La extensión producirá consecuencias favorables en los interesados”, subraya el texto oficial, reforzando el carácter excepcional y correctivo de la medida.




