
El subsecretario del Trabajo, Gustavo Rosende, junto a la delegada presidencial, Adriana Tapia, encabezaron la Mesa por el Empleo en Iquique. La articulación entre ministerios y el sector privado permitió superar con creces la meta inicial de mil cupos, desplegando empleos en obras públicas, vivienda y proyectos locales a partir de este segundo semestre.
El anuncio remeció la agenda económica regional durante la jornada. Las autoridades de Gobierno se desplegaron en terreno para entregar un balance concreto sobre la gestión de empleo en Tarapacá, confirmando que la articulación pública ya rinde frutos tangibles para las familias locales.
La gestión interministerial liderada por la Delegación Presidencial superó ampliamente la proyección original de mil empleos, alcanzando más de 5.000 puestos de trabajo efectivos.
El subsecretario del Trabajo, Gustavo Rosende, enfatizó que la presencia de las autoridades responde directamente al mandato del Presidente José Antonio Kast de acelerar las soluciones en las regiones. Las plazas laborales responden a contratos que comenzaron a concretarse durante este segundo semestre y que se extenderán progresivamente hacia el cierre del año 2026.
Múltiples frentes estatales se coordinan para reactivar la mano de obra
La inyección de estos nuevos puestos de trabajo no proviene de una sola caja, sino de un esfuerzo cruzado entre diversas reparticiones públicas y alianzas con privados.
Los cupos combinan inversión del Programa de Mejoramiento Urbano (PMU) de la Subdere, proyectos habitacionales, fondos de Sercotec y Corfo, además de la gestión del Sence.
A todo este contingente se suma la labor del Gabinete Económico Regional y las colocaciones logradas mediante la bolsa de empleabilidad CIMIT. El objetivo central apunta a que cada proyecto de inversión pública o privada que se ejecute en la zona venga amarrado de manera obligatoria a la contratación de mano de obra local.
La lucha frontal contra la informalidad y la conmutación laboral
Pese a que las cifras de desempleo en la zona se sitúan en un 7,8% —un margen relativamente contenido respecto del promedio nacional—, el Ministerio del Trabajo mantiene la luz de alerta encendida por el volumen de empleo precario.
«No nos podemos quedar tranquilos con los números. Detrás de cada porcentaje hay cientos de personas esperando una oportunidad formal», advirtió el subsecretario Rosende.
El Ejecutivo busca ponerle atajo a dos grandes problemas estructurales del mercado tarapaqueño: la informalidad laboral —que priva de contratos y previsión a miles de trabajadores— y la alta conmutación. Esta última práctica implica que trabajadores de otras regiones ocupen las plazas locales sin dejar ingresos en la zona, por lo que el enfoque prioritario estará en contratar residentes de Tarapacá.
Subsidios focalizados para mujeres, jóvenes y adultos mayores
Para cerrar las brechas que aún persisten en los grupos más vulnerables del mercado laboral, el Ministerio del Trabajo reforzó el llamado a utilizar los beneficios estatales vigentes.
A partir de octubre comenzará a operar el nuevo Subsidio Unificado al Empleo, herramienta que entregará incentivos económicos a la contratación formal.
Este instrumento de fomento focalizará sus aportes con mayor intensidad en cuatro segmentos prioritarios: mujeres, jóvenes, personas con discapacidad y adultos mayores de 55 años. Las postulaciones se mantendrán abiertas a través de las plataformas digitales del Sence para que las empresas de la zona se sumen a la reactivación.




