
El último informe del Instituto Nacional de Estadísticas revela que la actividad minera regional sufrió un duro frenazo interanual. La menor extracción del metal rojo hundió el indicador general, pese a que el caliche y la sal lograron sacar la cara con números positivos durante el mismo período.
Los números entregados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) en la edición 92 del Índice de Producción Minera (IPMin) dejan un balance complejo para la Región de Tarapacá. En agosto de 2026, la actividad minera anotó un descenso del 17,6% en comparación con el mismo mes del año anterior. Se trata de un retroceso marcado en la producción local, fijando el índice general en 85,41 puntos.
El gran causante de esta contracción estuvo en las faenas cupríferas. La minería del cobre registró un bajón del 19,1% en doce meses, desplome provocado por un volumen menor en la extracción del metal. Este comportamiento influyó directamente en el resultado global, registrando una incidencia negativa de 18,052 puntos porcentuales en el índice general. Sin la fuerza habitual del metal rojo, la matriz minera sintió de lleno el impacto en el octavo mes del año.
Caliche y sal sacan la cara con cifras en verde
No todo fueron números rojos en la planilla del INE. El segmento correspondiente a la explotación de otras minas y canteras marcó un aumento interanual del 8,2%, alcanzando un índice de 231,95 puntos.
Este respiro productivo se explicó principalmente por un incremento en la extracción de caliche, sumado a un aumento en la producción de cloruro de sodio en los yacimientos de la zona. Aunque este sector aportó una incidencia positiva de 0,444 puntos porcentuales al IPMin de Tarapacá, su volumen no alcanzó a amortiguar la fuerte caída sufrida por las faenas del cobre.
La acumulación anual se mantiene a flote pese al tropezón
A pesar del mal rendimiento registrado en agosto, las cifras acumuladas en lo que va de 2026 sostienen un frágil terreno positivo. El IPMin general de la región mantiene una variación acumulada del 3,1%, afirmado por el arranque de los primeros meses del ejercicio.
En el desglose acumulado por actividades, la minería del cobre conserva un saldo favorable del 2,4%, mientras que el rubro de otras minas y canteras muestra un sólido avance acumulado del 15,8%. El mercado regional queda ahora atento al comportamiento de los próximos meses para confirmar si lo ocurrido en agosto fue un tropiezo puntual de producción o la tendencia de un cierre de año más helado para las faenas de Tarapacá.




