
La fiscal Camila Albarracín acreditó los delitos reiterados de abuso sexual y violación contra el padrastro de la víctima, quien huyó a Colombia tras la denuncia y fue extraditado tras un exhaustivo trabajo investigativo. El Ministerio Público solicita la pena de presidio perpetuo para el agresor.
En un fallo que pone fin a un largo y complejo proceso judicial transfronterizo, la Fiscalía Local de Alto Hospicio logró la condena de un hombre de nacionalidad colombiana, acusado como autor directo de los delitos consumados y reiterados de abuso sexual y violación aberrante en contra de su hijastra. Los ultrajes se extendieron por media década en la comuna, conmocionando al núcleo familiar y movilizando a las redes de justicia internacional para evitar la impunidad del agresor.
Tras la deliberación del Tribunal de Juicio Oral en lo Penal, el trabajo litigante de la fiscal jefa de la causa, Camila Albarracín, permitió desbaratar la estrategia de la defensa y acreditar de forma científica y testimonial la veracidad de los hechos que destruyeron la infancia de la afectada.
Un lustro de terror, amenazas de muerte y la huida del país
De acuerdo con los antecedentes ventilados detalladamente durante las audiencias de juicio oral, las agresiones sistemáticas comenzaron en el año 2015, cuando la víctima —también de nacionalidad colombiana— tenía apenas 11 años de edad, y se extendieron de forma ininterrumpida hasta el 2020, fecha en que cumplió los 16 años. El imputado aprovechaba de manera calculada los domicilios que compartían como grupo familiar en distintos sectores de Alto Hospicio, atacando a la menor de edad en los momentos específicos en que la madre biológica se ausentaba de la vivienda por razones laborales o domésticas.
El relato judicial evidenció la crudeza del encierro psicológico en el que vivía la niña. A pesar de que la víctima le suplicó en reiteradas ocasiones que detuviera los vejámenes, el acusado la coaccionaba mediante violentas amenazas de muerte, asegurándole que asesinaría de forma directa a ella o a los miembros de su entorno familiar cercano si se atrevía a romper el silencio.
La pesadilla comenzó a salir a la luz pública luego de que la madre de la menor descubriera una serie de mensajes de texto explícitos intercambiados entre el agresor y su hija, lo que gatilló de forma inmediata la presentación de una denuncia ante personal de Carabineros de Chile.
Al verse descubierto por los estamentos policiales, el sujeto adoptó una drástica decisión: abandonó de forma clandestina el territorio nacional chileno y regresó a su país de origen (Colombia) para evadir la acción de los tribunales locales. Frente a esta fuga, el Ministerio Público activó brigadas especializadas y tramitó formalmente un proceso de extradición internacional, el cual se logró concretar con éxito entre los años 2024 y 2025, permitiendo sentar al imputado frente a la justicia tarapaqueña.
Peritajes científicos confirman grave daño emocional y físico
La condena dictada por el tribunal penal se sustentó en un contundente y multidisciplinario bloque probatorio presentado por el ente persecutor. Durante las jornadas de juicio, prestaron declaraciones clave la propia víctima, su madre y su hermano menor, quienes relataron la dinámica de violencia intrafamiliar vivida en Alto Hospicio.
A estos testimonios se sumó el trabajo en terreno de los detectives de la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales (Brisex) de la Policía de Investigaciones (PDI), quienes lideraron las diligencias iniciales de búsqueda e inspección de los sitios del suceso.
Pieza fundamental para el veredicto condenatorio fueron los informes periciales emitidos por el Servicio Médico Legal (SML), cuyos profesionales y médicos legistas confirmaron lesiones físicas severas de carácter crónico en la adolescente, concordantes y totalmente compatibles con las violaciones sufridas, además de un profundo e irreversible daño emocional y cuadro de estrés postraumático severo provocado por la sostenida violencia ejercida por su padrastro.
Solicitud de presidio perpetuo
Atendida la gravedad de la conducta delictual, la reiteración de los delitos específicos de vulneración infantil y la agravante de haber cometido los ataques abusando de la confianza y el rol de cuidador del grupo familiar en el hogar común, la Fiscalía de Alto Hospicio elevó la solicitud para que el acusado sea condenado a la pena máxima de presidio perpetuo.
El tribunal fijó oficialmente la audiencia de lectura de sentencia para el próximo lunes 6 de julio, jornada en la que se conocerán los años de presidio efectivo que el ciudadano extranjero deberá purgar tras las rejas en un centro penitenciario del país de forma definitiva




