
El conflicto militar entre Estados Unidos e Irán frenó en seco la racha de rebajas en los combustibles. Expertos advierten que el alza prevista para fines de julio podría llegar incluso a los $45 por litro, abriendo la puerta a una seguidilla de incrementos durante todo el mes de agosto debido al alza del barril y un dólar en torno a los $930.
Se terminó la tregua para el bolsillo de los conductores. La ilusión de seguir viendo caer los precios de los combustibles en los surtidores locales acaba de chocar de frente con la realidad internacional. El recrudecimiento de las acciones militares entre Estados Unidos e Irán encendió todas las alarmas en el mercado energético, amenazando con sepultar de golpe las bajas que venían aliviando a las familias chilenas durante las últimas semanas.
El crudo Brent —que sirve de referencia directa para Chile— ya saltó hasta rozar los US$90 por barril, alcanzando sus picos más altos en un mes. A esto se suma el factor del tipo de cambio, donde el dólar cotiza firme cerca de los $930, creando la mezcla perfecta para presionar las tarifas hacia arriba. Si el escenario no cambia radicalmente de aquí a la próxima semana, el ajuste anunciado para la noche del miércoles 29 de julio traerá noticias amargas a partir del jueves 30.
Tensión en el Estrecho de Ormuz ahoga la proyección de rebajas
La situación dio un giro de 180 grados en cuestión de días. Tras la contundente baja superior a los $100 que se aplicó recientemente, el propio ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, apuntaba a un alivio similar para cerrar julio. Sin embargo, los bombardeos de Washington sobre posiciones iraníes y la respuesta de Teherán atacando objetivos estadounidenses destruyeron ese pronóstico pacífico.
El verdadero peligro técnico radica hoy en el Estrecho de Ormuz, el paso marítimo por donde circula buena parte del petróleo del planeta. Si bien el flujo no se ha cortado del todo, las navieras prefieren evitar la zona de fuego o cobrar tarifas mucho más altas, sumando una fuerte prima de riesgo geopolítico al valor final de importación. Compramos crudo más caro y con un dólar fortalecido; una combinación letal para el mercado local.
Pronósticos divididos: el alza podría escalar hasta los $45 por litro
Economistas de diversas entidades académicas y financieras coinciden en que la subida es inminente, aunque varían en la magnitud del golpe inicial. Desde la Universidad de Chile, el académico Pablo Barberis calcula que el piso del incremento rondará los $30 por litro para las bencinas, operando bajo el tope de amortiguación que permite el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO).
Por su parte, el economista Carlos Smith, de la Universidad del Desarrollo, no descarta un impacto aún mayor si la divisa norteamericana se mantiene firme. Para Smith, el ajuste podría fluctuar entre los $25 y los $45 por litro en las gasolinas, además de un alza de unos $20 en el diésel.
En tanto, desde Alpari Research, el especialista César Valencia advirtió que un primer incremento de $30 solo reflejaría el tope legal del sistema local y no la magnitud real del impacto internacional. Esto significa que las alzas no se agotarían en julio, sino que se extenderían como una seguidilla durante varias semanas de agosto. La Empresa Nacional del Petróleo (Enap) entregará el reporte oficial el próximo miércoles 29 de julio, fijando las tarifas que comenzarán a regir desde el jueves 30.




