
Por primera vez desde el retorno a la democracia, el Palacio de Gobierno no realizará ceremonias ni actos institucionales para conmemorar el Golpe de Estado. Mientras el Presidente se desplazará a la Región de Los Ríos, el Ministerio de Seguridad desplegará un fuerte operativo en los puntos críticos de la Región Metropolitana.
La conmemoración de los 53 años del Golpe de Estado cívico-militar tendrá un hito inédito en el Palacio de La Moneda. Por primera vez en más de tres décadas de democracia, el Ejecutivo tomó la decisión de no realizar ningún tipo de acto institucional, discurso público o ceremonia ecuménica en la sede de Gobierno. La postura oficial apunta a evitar focos de división política y centrar la gestión en la agenda del país.
Mientras la sede gubernamental mantendrá sus puertas sin convocatorias especiales, el Presidente José Antonio Kast desarrollará su pauta de trabajo en la Región de Los Ríos. Desde el Ejecutivo defendieron el despliegue en terreno sosteniendo que el mandato presidencial debe priorizar las urgencias cotidianas de la ciudadanía sobre las fechas del calendario político tradicional.
Seguridad reforzada en puntos críticos de la capital
Pese a la ausencia de actos en La Moneda, la atención del comité político estará puesta en el orden público de Santiago. El ministro de Seguridad, Martín Arrau, liderará los operativos especiales y el monitoreo de los sectores donde históricamente se concentran incidentes, con especial foco en Villa Francia en Estación Central, Bajos de Mena en Puente Alto, y los ejes de Avenida Colón y Padre Hurtado en San Bernardo.
Desde el Gabinete, el biministro Claudio Alvarado respaldó la línea fijada por el Mandatario. «Estamos mirando hacia adelante, tratando por las prioridades de las personas donde las diferencias políticas no nos lleven a los extremos del pasado», argumentó la autoridad al justificar la omisión de homenajes o actos de Estado durante esta jornada.
Fuego cruzado entre oficialismo y oposición
La determinación de La Moneda provocó inmediatas reacciones en el Congreso. En las filas del oficialismo, parlamentarios como la diputada republicana Macarena Santelices respaldaron el enfoque, afirmando que las Fuerzas Armadas no actuaron de forma antojadiza en 1973 y llamaron a revisar la historia con una mirada de conjunto. En la misma línea, desde el Partido Nacional Libertario, la diputada Gloria Naveillan exigió mantener coherencia con el discurso que la derecha dura ha sostenido históricamente sobre la fecha.
Desde la vereda contraria, las dirigencias de oposición criticaron el desmarque institucional. La presidenta del Frente Amplio, diputada Gael Yeomans, emplazó directamente al Mandatario a asumir un rol de Estado. «No le pedimos al gobierno que piense como nosotros, pero usted también es el presidente de las familias que siguen buscando a sus desaparecidos», enfatizó la parlamentaria, remarcando que las principales convocatorias de memoria se trasladarán íntegramente a las organizaciones sociales y partidos de oposición en las calles.




