
Frente a los severos daños estructurales, cortes de servicios básicos y el aislamiento de diversos sectores tras el paso del sistema frontal, el Ministerio de Salud resolvió decretar Alerta Sanitaria para las regiones de Tarapacá y Antofagasta, extendiendo la medida que originalmente regía en Atacama y Coquimbo.
En relación con ello, la disposición gubernamental otorga atribuciones especiales a la Autoridad Sanitaria y a los Servicios de Salud regionales, agilizando la contratación de personal de refuerzo, la compra directa de suministros médicos y el despliegue logístico necesario para mantener la atención en los recintos afectados y en los albergues habilitados por Senapred.
En esa línea, Alejandra Pizarro, subsecretaria de Salud Pública señaló que «la alerta permite evaluar y ordenar la contratación y traslado de personal; la realización de trabajos extraordinarios; la adquisición directa de bienes, servicios, equipamiento e insumos entre otras medidas».
A raíz del contacto con barro y aguas servidas, la autoridad enfatizó el llamado a consumir únicamente agua potable, embotellada o hervida durante al menos un minuto, instando además a realizar la desinfección de viviendas y patios utilizando elementos de protección personal junto con soluciones de cloro diluido para evitar brotes de enfermedades.




