
La Corte de Apelaciones de Arica rechazó de forma unánime el recurso de nulidad y confirmó la sentencia de 10 años y un día de presidio efectivo contra el autor de un robo con violencia e intimidación. El delito fue perpetrado en julio de 2024, cuando el delincuente asaltó un establecimiento de comida rápida, actuando con extrema agresividad y utilizando un arma de fuego aparente para neutralizar a las víctimas.
En su resolución, la Segunda Sala del tribunal de alzada —integrada por el ministro José Delgado Ahumada, la fiscal Carmen Salas Guerra y el abogado Ricardo Oñate Vera— descartó cualquier error de derecho en la sentencia previa del Tribunal de Juicio Oral en lo Penal. La justicia validó que las pruebas rendidas fueron suficientes para acreditar la participación criminal y la brutalidad empleada durante el asalto en el sector norte de la ciudad.
La Segunda Sala de la Corte de Apelaciones de Arica manifestó la solidez del proceso judicial: “Consta que los medios de prueba rendidos fueron no solo reproducidos sino sopesados al tenor de las alegaciones de los intervinientes. Nada parece avalar alguna crítica de importancia al respecto, por lo que el recurso de nulidad no podrá prosperar”, establece el fallo que ratifica la privación de libertad.
Los hechos acreditados ocurrieron la noche del 28 de julio de 2024 en un local de la avenida Las Acacias. El condenado, junto a otros dos sujetos, intimidó a los presentes mientras sustraían la recaudación de la caja, un televisor y un teléfono celular. En medio del atraco, el delincuente atacó a la víctima, G.R.L.T., tomándola violentamente del pelo y propinándole golpes de puño en el abdomen antes de huir del recinto.
El Tribunal de Juicio Oral de Arica sostuvo que la culpabilidad del imputado se estableció más allá de toda duda razonable. Con esta ratificación, el delincuente deberá cumplir su condena de diez años y un día bajo el régimen de presidio efectivo, asegurando que este grave episodio de violencia comercial no quede impune y reforzando el mensaje de tolerancia cero ante asaltos a mano armada.







