
Un amplio operativo interinstitucional se desarrolló en Playa Ike Ike, donde las autoridades ordenaron el retiro inmediato de cinco casas rodantes utilizadas para arriendo comercial y dispusieron que el resto del campamento se desplazara 80 metros hacia el sector oriente, alejándose del borde costero.
El procedimiento fue encabezado por la magistrada del Primer Juzgado de Policía Local, Antonella Sciaraffia, y contó con la participación de la Armada, Carabineros, PDI, Impuestos Internos, Bienes Nacionales y el Consejo de Defensa del Estado. La acción respondió a denuncias ciudadanas y a registros audiovisuales que evidenciaron ocupación irregular de espacios públicos y prácticas sanitarias inadecuadas.



Según se informó, los primeros elementos retirados fueron los toldos instalados sobre la arena, los cuales impedían el libre tránsito de personas y convertían el sector en un espacio de uso privado.
FOCO EN EL ARRIENDO ILEGAL Y LA RECUPERACIÓN DEL ESPACIO PÚBLICO
Las fiscalizaciones permitieron identificar al menos cinco campers destinadas exclusivamente al arriendo, lo que constituye una infracción a la normativa vigente. Las autoridades recalcaron que no está permitido transformar la playa en un negocio informal ni en un “hotel” improvisado, ya que se trata de un bien nacional de uso público.
La magistrada explicó que se actuó con flexibilidad respecto de las familias que utilizan casas rodantes con fines recreativos, pero se adoptaron medidas estrictas contra quienes lucraban con la ocupación del borde costero.


“La playa es un espacio de todos. No se puede tomar para hacer negocio ni restringir el acceso a la comunidad”, señalaron durante el operativo.
Además, se confirmó que quienes incumplan la orden de retiro arriesgan multas y eventuales acciones legales por usurpación de espacio público, las que podrían ser presentadas por el Consejo de Defensa del Estado en caso de reincidencia.
NORMATIVA QUE RESPALDA EL DESALOJO
El procedimiento se sustentó en una combinación de normas nacionales y locales que prohíben el uso de vehículos y el pernocte en playas:
- Orden Ministerial N°2 (1998): prohíbe el ingreso y tránsito de vehículos motorizados en arenas de playa en todo el país.
- Decreto Supremo N°301 (1984): exige resolución sanitaria para cualquier lugar destinado a camping, lo que las playas no poseen.
- Ordenanza Municipal N°531 (2019): prohíbe la instalación de carpas y casas rodantes en bienes de uso público, con multas que van de 1 a 5 UTM.


Actualmente, además, se encuentra en tramitación un proyecto de ley que busca elevar estas prohibiciones a rango legal, con sanciones más severas para proteger la biodiversidad costera.
JORNADA EXTENSA Y NUEVAS FISCALIZACIONES
El operativo comenzó cerca de las 11:00 horas y se extendió durante gran parte de la jornada debido a la alta cantidad de casas rodantes presentes en el sector. Se estima que más de 60 campers permanecen en Playa Ike Ike, por lo que no se descarta que se realicen nuevos procedimientos en los próximos días para verificar el cumplimiento de las disposiciones.


Durante la fiscalización también se detectaron situaciones que generaron preocupación sanitaria, como el vertimiento de desechos en la arena, lo que provocó indignación entre autoridades y vecinos.
Con esta intervención, las autoridades buscan recuperar el borde costero para el uso comunitario, proteger el entorno natural y poner fin a la ocupación irregular y al comercio informal en la playa, enviando una señal clara de que estas prácticas no serán toleradas.







