
Frente a los reclamos por violencia y una competencia desleal en el recinto aéreo que ha generado severas mermas económicas dentro del gremio, el seremi de Transportes, Carlos Navarrete, dio cuenta de 112 infracciones cursadas este año, operativos junto a Carabineros y reuniones clave con el MOP para frenar el transporte pirata.
Llegar al Aeropuerto Internacional Diego Aracena de Iquique se convirtió en un dolor de cabeza para los gremios de transporte formal. Por cada diez vehículos autorizados que intentan trabajar tranquilos, hay cerca de treinta automóviles «piratas» operando en los alrededores. Un desorden que genera pérdidas económicas brutales para choferes de taxis ejecutivos, de turismo y concesionarios de transfers, quienes deben pagar impuestos, mantener cartolas al día y cumplir exigencias de seguridad que los informales ignoran por completo.
Los trabajadores denuncian que la gran mayoría de quienes ejercen este servicio ilegal son extranjeros sin documentación ni licencias de conducir vigentes. La diferencia de precios es el principal gancho: mientras un traslado formal bordea los 23 mil a 25 mil pesos, los vehículos piratas ofrecen viajes por 8 mil o 10 mil pesos, dejando «la plata pelada» y acaparando clientes a la salida de los vuelos.
Sin grúas ni controles fijos para frenar el desorden
La indignación en el gremio responde al desgaste de años intentando buscar soluciones. Representantes del sector aseguran que han participado en mesas de trabajo con Carabineros, fiscalizadores del Ministerio de Transportes e incluso autoridades judiciales, pero la presencia policial es esporádica. Cuando aparece una patrulla, los informales simplemente escapan del lugar o se esconden hasta que la fiscalización termina.
Existe además una traba operativa clave que complica las sanciones. «El Ministerio de Transportes por decreto supremo no puede retener el vehículo porque no tienen grúa dónde echarlo», explicó Lucio Rodríguez, integrante del gremio. Sin la capacidad logística de incautar las máquinas, los inspectores solo cursan partes empadronados o multas de rutina que los choferes informales, al no estar identificados ni tener papeles, sencillamente no pagan.
Inseguridad para los pasajeros y el peligro de viajar sin seguro
El problema va mucho más allá de una disputa comercial. Desde la empresa Transfer Manquehue, concesionaria con más de 12 años en el aeropuerto, advierten que la informalidad trajo consigo graves episodios delictivos. «Hace menos de un mes asaltaron a una pareja de argentinos en el peaje en un auto informal; tuvimos que ir nosotros a buscarlos», reveló Nelson Orellana, supervisor de la firma, quien lamentó que el desorden «ya se salió de control» pese a los reiterados llamados a las autoridades.
A esto se suma el riesgo latente de sufrir un accidente de tránsito en un vehículo no autorizado. Mientras a los taxis legales se les exige SOAP de cobertura ampliada, revisión técnica rigurosa, extintores y botiquín, las máquinas piratas no cuentan con ningún respaldo legal. En caso de un siniestro en la ruta, el seguro obligatorio no cubre a los pasajeros.
La versión y las cifras del Ministerio de Transportes
Frente a los reclamos de los trabajadores, la Seremi de Transportes detalló el alcance de las fiscalizaciones desplegadas en la zona. «Durante 2026, a la fecha, nuestro equipo ha efectuado 358 controles en el aeropuerto, cursando 112 infracciones y concretando seis retiros de circulación por transporte informal», señalaron desde la repartición ministerial.
Asimismo, recordaron que la normativa vigente faculta a Carabineros, inspectores fiscales y municipales para retirar de circulación vehículos no habilitados, aunque precisaron que estos deben ser puestos a disposición del tribunal competente en recintos habilitados por las municipalidades, un factor logístico clave para ejecutar los procedimientos.
Operativos conjuntos, detenciones y diálogo con el MOP y gremios
Por su parte, el seremi de Transportes, Carlos Navarrete, respaldó las acciones realizadas en el terminal aéreo y enfatizó que el trabajo interinstitucional ha dejado resultados concretos.
«Dentro de nuestro plan de fiscalización regional existen las fiscalizaciones que hemos realizado en el aeropuerto Diego Aracena. Tanto es así que las hemos realizado con Carabineros y con el municipio; hemos hecho labores de retirar vehículos y también tomar detenidos a conductores que lisa y llanamente no son conductores nacionales y que no tienen las licencias para poder realizar ningún tipo de transporte de personas», afirmó la autoridad.
Navarrete sostuvo que estas rondas de control se mantendrán de forma continua junto a la policía y el municipio para seguir sacando de circulación a los autos informales. Además, confirmó que han iniciado gestiones con la contraparte concesionaria del recinto.
«Hemos sostenido reuniones con el concesionario del aeropuerto y con Concesiones del MOP, donde hemos planteado posibles soluciones para que ellos las pudiesen implementar. Así también, hemos recibido a los gremios del transporte licitado para acoger no solo sus denuncias, sino también sus propuestas, las que le hemos hecho llegar a la empresa concesionaria del aeropuerto», concluyó el seremi.
Frente a este escenario, los choferes autorizados llamaron a los turistas y residentes a no arriesgarse por ahorrar un par de miles de pesos. La recomendación es clara: identificar siempre las patentes de taxis de turismo (salmón con blanco) y ejecutivos (negra con salmón), utilizar el transporte oficial dentro del recinto y exigir garantías para un traslado seguro hacia la ciudad.




