
Los líderes gremiales de Educación y Salud alzaron la voz tras el mensaje presidencial. Mario Aguilar criticó la «ingenuidad» de abordar la violencia escolar solo con represión e infraestructura deficiente, mientras que Emerson Berríos tildó el discurso de «profundamente contradictorio» al prometer mejoras en la red pública en medio de un drástico ajuste fiscal.
Una ola de severos cuestionamientos de los dos sectores más sensibles para la ciudadanía empañó el balance oficial del mensaje presidencial. Los máximos representantes del Colegio de Profesores y de la Confederación Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Salud (Fenats) manifestaron su profunda disconformidad con los anuncios entregados por el Presidente José Antonio Kast, calificando la alocución de «autocomplaciente» y advirtiendo que los problemas de fondo que afectan tanto a las escuelas como a los hospitales del país continúan completamente invisibilizados por La Moneda.
Tanto en la arena educativa como en la sanitaria, el diagnóstico de los dirigentes coincide en que el Ejecutivo optó por una administración paliativa de las crisis institucionales, evadiendo compromisos presupuestarios estructurales y priorizando un enfoque de seguridad y ajuste fiscal que pone en jaque la operatividad diaria del sistema público.
Educación: «Vigilancia, represión y castigo» frente a un currículum desfasado
El presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, fue categórico al evaluar el apartado educativo del discurso presidencial, tildándolo de extremadamente superficial. “En Educación, en particular, muy poco, muy pobre, no se aborda lo sustantivo, se hace una mención al tema de seguridad a través del proyecto Escuelas Protegidas”, fustigó el líder del magisterio, evidenciando que el plan del Gobierno carece de un correlato pedagógico y social integral.
Para el gremio docente, la estrategia del Ejecutivo peca de un reduccionismo punitivo que esquiva las verdaderas raíces de la crisis de convivencia que azota a los establecimientos del país. “El Jefe de Estado no dice nada al que a nuestro entender es el problema fundamental que causa los graves hechos de violencia, que es la salud mental, junto a un currículum totalmente desfasado y lo social que afecta a la familia, lo que repercute y llega a la escuela en forma de violencia”, profundizó Aguilar, lamentando la ausencia total de medidas basales.
El timonel de los profesores apuntó que, si bien las sanciones ante delitos son necesarias, resulta inviable sanear el ecosistema escolar bajo la actual lógica de La Moneda. “El Mandatario sólo apuntó a vigilancia, represión, castigo… suponer que se van a resolver los problemas graves que hoy tiene la educación solamente con eso, es simplemente ingenuo. No hubo ninguna mención de apoyo a las escuelas con reforzamiento profesional para enfrentar esas graves problemáticas sociales”, enfatizó. Asimismo, Aguilar catalogó como una señal de alerta máxima el silencio presidencial respecto a “las rebajas importantes que están ocurriendo en los presupuestos, particularmente en infraestructura, la que ya tiene serios problemas de mantención y ahora se rebaja más”.
Salud: La contradicción de prometer mejoras mientras se aplica la «motosierra» fiscal
Por su parte, el presidente de la Fenats, Emerson Berríos, se sumó a las duras críticas del sector público calificando la Cuenta Pública como “profundamente contradictoria”, desnudando la incompatibilidad entre las promesas de gestión y la asfixia financiera que viven los recintos hospitalarios de la red asistencial a nivel nacional.
“Por una parte, habla de fortalecer la salud, reducir listas de espera y mejorar la atención a las personas, pero, al mismo tiempo, reafirma una política de ajuste fiscal que ha significado recortes millonarios para el sector. No se puede prometer una mejor salud pública mientras se le siguen quitando recursos a los hospitales”, denunció firmemente el líder gremial, asegurando que Kast desaprovechó una oportunidad clave para enfrentar el descalabro financiero de la red que atiende a más de 15 millones de chilenos.
Berríos lamentó el nulo espacio otorgado a los problemas medulares de la salud pública, tales como la millonaria deuda hospitalaria y el déficit presupuestario crónico que frena la compra de insumos y la retención de especialistas. “Lo que vimos en esta Cuenta Pública es una mirada centrada en la administración de la crisis, pero no una estrategia para resolverla. Chile necesita una política de Estado para la salud pública que garantice financiamiento, fortalecimiento de la red asistencial, reducción efectiva de las listas de espera y mejores condiciones para los trabajadores y trabajadoras del sector. Nada de eso estuvo presente”, remató el líder de la Fenats, instalando un escenario de alta tensión de cara a las próximas discusiones presupuestarias del país.




