
Dirigentes de los empleados fiscales se manifestaron durante el acto oficial en Iquique para denunciar que la autoridad enfrenta acusaciones por maltrato laboral y presunto mal uso de recursos públicos. A través de un comunicado, el gremio emplazó al Gobierno a tomar decisiones políticas inmediatas mientras avanzan las indagatorias en Contraloría.
Lo que debía ser un hito de anuncios económicos para la región terminó convirtiéndose en el escenario de un duro choque político e institucional.
En medio de la presentación por parte de la delegada presidencial, Adriana Tapia, del nuevo plan de empleo para Tarapacá, la directiva regional de la ANEF irrumpió de manera frontal para manifestarse en contra del seremi del Trabajo y Previsión Social, Jaime Cabezas.
La dirigencia calificó como una «agresión y una contradicción inaceptable» que la máxima autoridad regional del ramo encabece discursos sobre trabajo decente mientras enfrenta graves acusaciones en su propia cartera.
El gremio de los empleados fiscales hizo oír su voz en el mismo recinto donde las autoridades pretendían desplegar la agenda gubernamental. «No es posible que alguien que nos viene a hablar de empleo esté denunciado por acoso, maltrato laboral y presunta malutilización de recursos públicos», increparon los dirigentes en un mensaje directo al Gobierno, haciendo hincapié en que la falta de probidad administrativa daña directamente a las funcionarias denunciantes y quiebra la confianza en la gestión pública regional.
Exigen decisiones políticas y resguardo a las funcionarias
A través de su Comunicado Público N°2, fechado el 21 de julio de 2026 en Iquique, ANEF Tarapacá dejó en claro que si bien respetan el debido proceso legal y las indagatorias que lleva adelante Contraloría, el Gobierno debe tomar una decisión política sin esperar el dictamen de los jueces. Desde la agrupación gremial remarcaron que el puesto de seremi corresponde a un cargo de exclusiva confianza y que la inacción del nivel central solo profundiza la revictimización de las trabajadoras afectadas.
Entre las exigencias formales leídas y difundidas durante la manifestación, la ANEF demandó tres puntos de ejecución inmediata:
- Separación del cargo de forma inmediata del seremi del Trabajo mientras duren las investigaciones, garantizando un proceso transparente y sin presiones internas.
- Resguardo integral para las funcionarias denunciantes y el conjunto de trabajadores de la Seremi.
- Un pronunciamiento público categórico por parte de las autoridades nacionales y regionales frente a los hechos denunciados.
«No basta con más empleo, debe ser trabajo libre de maltrato»
La intervención de los dirigentes cortó el tono habitual de las vocerías gubernamentales, obligando a los presentes a escuchar los reclamos de los trabajadores del Estado. «No se trata solo de crear más empleo, sino de asegurar un empleo de calidad, libre de acoso, con ambientes saludables y liderazgos a la altura del cargo», enfatizaron desde el directorio regional de la ANEF al cerrar su manifestación.
La presión pública sobre el Gabinete Regional queda ahora en su punto más crítico. Mientras los organismos de control y la Contraloría avanzan con las diligencias para determinar responsabilidades administrativas, el mandato del gremio fue enérgico: la probidad no puede quedarse en un simple discurso y la continuidad del seremi al mando de la cartera del Trabajo en Tarapacá resulta insostenible.




