
En un escenario calificado como insólito y confuso, la ciudad de Iquique despierta con una fragmentación de precios sin precedentes en el transporte público. La incapacidad de acuerdo entre las diversas directivas y sindicatos ha quebrado la tarifa unificada, obligando a los pasajeros a enfrentar tres valores diferentes por un mismo recorrido, dependiendo de la línea o agrupación que aborden.
En conversación con el matinal “Todos Juntos” de Vilas Radio, el presidente del sindicato Zofri Sur, Carlos Valle Castillo, confirmó que esta crisis de representatividad gremial ha dejado la planificación del gasto familiar en la incertidumbre. Mientras algunos sectores decidieron congelar sus precios, otros aplicarán alzas diferenciadas, generando un desorden que las autoridades de transporte no han logrado mitigar.
EL MAPA DE LA CONFUSIÓN: ¿CUÁNTO PAGARÁ EL USUARIO?
Tras las últimas reuniones con el Seremi de Transportes, el esquema de cobros en la capital regional ha quedado dividido en tres bloques que convivirán en las calles:
- Tarifa Congelada ($1.000): Las asociaciones de taxi Los Andes y el sindicato Héroes de Iquique mantienen su compromiso con la comunidad y han decidido no subir sus valores, permaneciendo como la opción más económica para el bolsillo local.
- Ajuste Moderado ($1.100): La federación que lidera Carlos Valle Castillo, y que agrupa a sindicatos estratégicos de Puerta 4 y 5 de Zofri, el Terminal de Buses, El Agro y el Hospital, acordó un incremento de solo 100 pesos.
- Alza Máxima ($1.500): Un sector independiente del gremio busca imponer una tarifa que llega a los mil quinientos pesos, medida que ha sido tildada de «fuera de la realidad» por el resto de los conductores iquiqueños.
«CUIDAR AL PASAJERO»: EL DESAFÍO DE LOS DIRIGENTES
Ante ello, Carlos Valle Castillo reconoció a Vilas Radio que este escenario convertirá cada viaje en un trámite engorroso, ya que el iquiqueño ahora se ve forzado a preguntar el precio antes de subir al vehículo para evitar conflictos. El dirigente explicó que, aunque los insumos básicos como aceite, frenos y neumáticos han subido de precio considerablemente, llegar a los $1.500 es una medida excesiva.
Ante ello el presidente de sindicato enfatizó que «sabemos que los costos operacionales se han ido a la punta del cerro, pero no podemos subirle el pasaje a 1.500 pesos a la ciudadanía. Yo no puedo cobrarle eso a una persona que va al hospital; es imposible. Nuestra postura es de 1.100 pesos para cuidar al pasajero que todavía nos prefiere».
Finalmente, el dirigente hizo un llamado a la unificación del gremio, invitando a los conductores independientes a sumarse a la tarifa intermedia. El desorden actual no solo afecta la economía de las familias, sino que profundiza la crisis de un sistema donde los colectivos y taxis amarillos operan bajo lógicas distintas, dejando al usuario como el principal perjudicado de la falta de consenso.




