
A dos meses de haber asumido la Prefectura de Iquique, el coronel Diego Salas realizó un balance de su gestión, destacando el fortalecimiento del trabajo coordinado entre instituciones y el aumento de operativos policiales en la Región de Tarapacá.
El oficial señaló que durante este periodo ha recorrido gran parte del territorio, lo que le ha permitido conocer en terreno la realidad local y establecer vínculos con autoridades, vecinos y el personal policial, con el objetivo de mejorar la seguridad.
En ese contexto, enfatizó que actualmente existe un “ecosistema de seguridad” donde participan distintas entidades como Carabineros, PDI, municipios y otros organismos, lo que ha permitido avanzar en acciones conjuntas para enfrentar el delito.
OPERATIVOS Y RESULTADOS CONCRETOS
Uno de los puntos más relevantes ha sido la ejecución de operativos masivos e interinstitucionales, los que han dejado resultados significativos. Entre ellos, destacó la detención de más de 170 personas en recientes intervenciones, así como la captura de 104 prófugos de la justicia en solo tres días de trabajo conjunto.
El prefecto también valoró el rol de la comunidad, indicando que la información entregada por vecinos ha sido clave para focalizar los procedimientos policiales, fortaleciendo así la prevención y persecución del delito.
Asimismo, subrayó que Carabineros mantiene servicios extraordinarios y unidades especializadas orientadas a desarticular bandas, combatir el microtráfico y aumentar la presencia en sectores críticos de la ciudad.
RESPUESTA RÁPIDA Y SEGURIDAD CIUDADANA
En materia de procedimientos, el coronel resaltó un caso reciente ocurrido en Iquique, donde un adulto mayor falleció tras ser atropellado por un conductor que se dio a la fuga. Gracias a un despliegue policial, el responsable fue detenido en menos de dos horas, siendo puesto a disposición de la justicia.
Este hecho, explicó, refleja la capacidad operativa de la institución y su compromiso con la ciudadanía, asegurando que “no habrá impunidad frente a los delitos”.
En cuanto a la percepción de inseguridad, la autoridad reconoció la existencia de delitos como robos y homicidios, pero aclaró que algunos ilícitos de alta connotación, como los portonazos, no son frecuentes en la ciudad, llamando a la población a informarse con datos reales.
Finalmente, el prefecto reafirmó que durante 2026 se continuará con rondas policiales, fiscalizaciones y trabajo directo con juntas de vecinos, con el objetivo de recuperar la confianza de la comunidad y avanzar hacia una mayor sensación de seguridad en Tarapacá.






