
Una denuncia por el presunto porte de un arma de fuego al interior de un establecimiento educacional movilizó a la BICRIM de la PDI. Tras establecer que se trataba de una pistola a balines en un domicilio de El Boro, los detectives descubrieron que la madre de la menor, de nacionalidad boliviana, registraba una medida de expulsión vigente por el delito de tráfico de drogas.
Lo que comenzó como una severa vulneración a los protocolos de seguridad escolar al interior de un establecimiento de enseñanza media en Alto Hospicio, terminó por desencadenar un inesperado e importante procedimiento migratorio y judicial. Detectives de la Brigada de Investigación Criminal (BICRIM) Alto Hospicio lograron la fiscalización de una ciudadana extranjera con orden de expulsión del territorio nacional, tras seguir la pista de una denuncia por porte de arma en las aulas.
La urgencia del procedimiento se activó luego de que las máximas autoridades de un colegio de la comuna denunciaran formalmente que una alumna de enseñanza media habría mostrado un arma de fuego a otros estudiantes en distintos espacios comunes del recinto, generando pánico y preocupación entre la comunidad escolar.
Operativo en el sector de El Boro
A partir de los alarmantes antecedentes entregados por el cuerpo docente y en una rápida coordinación con los denunciantes, los oficiales de la policía civil iniciaron las primeras diligencias para resguardar la integridad de los menores. El cruce de información permitió identificar de manera certera a la estudiante involucrada, lo que motivó el traslado inmediato de los detectives hacia su inmueble particular.
El contingente de la BICRIM concurrió hasta un domicilio ubicado en el populoso sector de El Boro. En el lugar, los policías entrevistaron a la jefa de hogar y madre de la menor, una ciudadana de nacionalidad boliviana. Al ser consultada por la denuncia escolar, la mujer hizo entrega voluntaria del armamento, permitiendo a los peritos del Laboratorio de Criminalística establecer de manera científica que el objeto correspondía a una pistola a balines.
El vacío legal de las réplicas y el peligro latente
El jefe de la BICRIM Alto Hospicio, subprefecto Hugo Astroza, entregó el balance técnico del procedimiento, aclarando el estatus legal del objeto incautado en el sector de El Boro y advirtiendo sobre los riesgos asociados al uso imprudente de estos artículos en zonas vulnerables.
Astroza explicó que “la investigación desarrollada por los detectives permitió determinar que el objeto trasladado por la estudiante al establecimiento correspondía a una réplica de arma de fuego, es una pistola a balines, la cual no es apta para el disparo”. Debido a su naturaleza neumática o por resorte, la autoridad policial confirmó que “por tanto, no está prohibida por la Ley 17.798 sobre Control de Armas y Explosivos”. No obstante, el jefe policial fue enfático en señalar que este tipo de acciones no quedan impunes de manera administrativa o penal, puesto que “su utilización o exhibición indebida puede generar sanciones” debido a la conmoción pública y la amenaza implícita que genera en la población.
El vuelco del caso: Tráfico de drogas y expulsión vigente
A pesar de que el hallazgo del arma de balines parecía poner un cierre preventivo al incidente escolar, el procedimiento policial dio un giro radical cuando los detectives procedieron a fiscalizar la identidad y la documentación de la madre de la menor de edad.
Al realizar las respectivas consultas y cruces de información en los sistemas informáticos institucionales de la PDI, los oficiales detectaron un grave antecedente penal. Las pantallas del sistema arrojaron de forma inmediata que la madre de la menor mantenía una medida de expulsión vigente del país por el delito de tráfico de drogas. La mujer de nacionalidad boliviana se encontraba habitando en la región evadiendo los controles del Estado tras haber sido sentenciada por infracción a la Ley de Drogas.
A raíz de esta flagrante anomalía migratoria, la ciudadana extranjera fue detenida de forma inmediata en su domicilio y trasladada hasta las dependencias del Departamento de Migraciones y Policía Internacional Iquique, unidad especializada donde se procedió a realizar su respectiva y formal notificación de expulsión para iniciar el trámite de reconducción y salida obligatoria del territorio chileno. Mientras tanto, el establecimiento educacional activó sus protocolos internos de convivencia escolar, decretando las sanciones correspondientes para la alumna tras haber ingresado un objeto que simulaba ser un arma de fuego de alto calibre al recinto estudiantil.
“La investigación desarrollada por los detectives permitió determinar que el objeto trasladado correspondía a una réplica de arma de fuego, una pistola a balines no apta para el disparo (…). No obstante, se estableció que la madre de la menor mantenía una medida de expulsión vigente por el delito de tráfico de drogas, motivo por el cual fue trasladada para su respectiva notificación”, detalló el subprefecto Hugo Astroza, jefe de la BICRIM Alto Hospicio.




