
En un tenso debate parlamentario, la oposición cuestionó la incorporación de Chile al acuerdo de seguridad impulsado por Estados Unidos y exigió explicaciones sobre los decretos marítimos de Argentina. Desde el oficialismo cerraron filas en apoyo al ministro, valorando los avances comerciales y la defensa de la soberanía en el Estrecho de Magallanes.
La jornada partió con temperatura alta en la Cámara de Diputados. El encargado de liderar el cuestionario fue el diputado Nelson Venegas (PS), quien llegó con una batería pesada de interrogantes para arrinconar al canciller Francisco Pérez Mackenna. El primer gran cruce se centró en la figura del embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, y sus recientes intervenciones públicas.
Venegas recriminó al jefe de la diplomacia chilena una presunta tibieza por no enviar una nota de protesta formal ante los dichos del representante estadounidense. Pérez Mackenna no se quedó callado: aclaró que sí existieron llamados de atención verbales y gestos diplomáticos de reclamo, rematando con una frase que sacó chispas en la sala: «Las políticas públicas de Chile, señor diputado, las define Chile».
China, Estados Unidos y la pugna por las etiquetas comerciales
El debate escaló rápido hacia la geopolítica pesada. Venegas cuestionó que el Gobierno defina a Washington como «socio estratégico» y a Beijing como «principal socio comercial», dejando fuera del radar el peso real que tienen la Unión Europea o Canadá en inversión.
Pérez Mackenna salió a defender ese diseño exterior explicando que ambas categorías no chocan entre sí. Según expuso el ministro, Chile necesita mantener puentes abiertos con todas las potencias y diversificar mercados para los productos nacionales, resguardando la vigencia del Tratado de Libre Comercio con los estadounidenses pese a las recientes sobretasas arancelarias.
La sombra del Escudo de las Américas y las acusaciones de la oposición
El punto más áspero de la sesión vino con la entrada de Chile al denominado Escudo de las Américas. Desde la oposición —con intervenciones duras de Gonzalo Winter (FA), Marcos Barraza (PC) y Andrea Parra (PPD)— acusaron al Gabinete de desinformar al país al presentar el acuerdo solo como una plataforma de seguridad contra el crimen organizado.
Winter sostuvo que documentos del Departamento de Estado norteamericano ya daban a Chile como integrante antes del anuncio oficial, cuestionando compromisos en minerales críticos, inversiones y defensa. Barraza, por su parte, exigió saber si la decisión respondió a presiones de Washington. El canciller le bajó el perfil a los dardos asegurando que se trata de una declaración política que no compromete la autonomía nacional.
«El Estrecho de Magallanes siempre fue, es y será chileno»
La relación con Argentina y los decretos trasandinos sobre límites marítimos también coparon el micrófono. Ante las dudas planteadas por las bancadas opositoras respecto al entendimiento entre el Presidente José Antonio Kast y su par Javier Milei, Pérez Mackenna fue enfático en la defensa territorial.
El ministro reafirmó que la postura de Chile descansa sólidamente en los tratados de 1881 y 1984. En paralelo, defendió la política de nombramientos al interior de la Cancillería, detallando que casi el 77% de los diplomáticos con Rango de Embajador corresponden a profesionales de carrera de la institución.
El emplazamiento a renunciar que sacó chispas en el hemiciclo
El momento de mayor tensión dramática ocurrió en el cierre del cara a cara, cuando el diputado Venegas emplazó directamente al canciller a dar un paso al costado y renunciar a su cargo.
La respuesta del ministro fue seca y sin rodeos: «¿Por qué no renuncio? Porque usted no es el Presidente de la República». El cruce dejó en evidencia la brecha insalvable entre el tono fiscalizador de la oposición y la postura firme del Gabinete.
El norte chico y la frontera: el reclamo directo por Arica y Parinacota
Desde las regiones del norte también llegaron cuestionamientos severos. El diputado Jorge Díaz (DC) centró sus minutos en poner sobre la mesa la realidad fronteriza de Arica y Parinacota, citando el reciente robo de tres camionetas municipales en la comuna de Putre que terminaron al otro lado de la frontera boliviana.
Díaz hizo eco de los dichos del gobernador regional Diego Paco Mamani para exigir que la diplomacia nacional «se ponga los pantalones» con La Paz. El parlamentario llamó al canciller a dejar de mirar tanto hacia el hemisferio norte y atender la permeabilidad de las fronteras limítrofes, la migración irregular y el tráfico transfronterizo de vehículos robados.
El oficialismo cerró filas y declaró «ganador» al canciller
Tras las preguntas vino el turno de las bancadas. Los parlamentarios del bloque gubernamental —con discursos de Stephan Schubert (Republicanos), Flor Weisse (UDI), Diego Schalper (RN), Juan Marcelo Valenzuela (PDG) y Cristóbal Urruticoechea (PNL)— salieron a blindar en bloque al jefe diplomático.
Schalper dio por ganadora a la Cancillería en el debate y fustigó a la oposición por exponer injustificadamente la política exterior del Estado. A su vez, Urruticoechea y Schubert valoraron la agenda comercial desplegada en Asia y África (con avances en Filipinas, India y Bangladesh), asegurando que el país necesita pragmatismo para vender sus productos y resguardar su soberanía sin miramientos ideológicos.




