
Tras la rendición de la Cuenta Pública 2025, el jefe de la Zona Tarapacá, general Adrián Andrades, confirmó avances en los proyectos de infraestructura para el Tamarugal y detalló la llegada de nuevos contingentes a las calles de Iquique y Alto Hospicio mediante la Escuela de Formación.
Las demandas de seguridad en la Región de Tarapacá no dan tregua y la labor en zonas extremas exige respuestas concretas. En el marco de la reciente Cuenta Pública institucional, el jefe de la Zona de Carabineros Tarapacá, general Adrián Andrades, abordó directamente los avances para saldar deudas pendientes con la infraestructura policial en la frontera, situando a la futura Comisaría de Colchane en el centro de las gestiones territoriales.
El trabajo interinstitucional apunta a destrabar el financiamiento y diseño técnico del cuartel altiplánico. «Es un proyecto de infraestructura que estamos trabajando codo a codo con el Gobierno Regional y la Delegación Presidencial; pronto tendremos buenas noticias para mejorar de manera definitiva las condiciones de trabajo de nuestros carabineros en Colchane», confirmó el general Andrades al evaluar el despliegue en la Provincia del Tamarugal.
Más presencia policial en los barrios de la región
El balance del periodo 2025 mostró un volumen importante de procedimientos y detenciones, pero la orden interna es no caer en autocomplacencias. La estrategia operativa para los próximos meses apunta a volcar la mayor cantidad posible de personal hacia el patrullaje preventivo en poblaciones y sectores comerciales, reduciendo los tiempos de respuesta ante emergencias ciudadanas.
«Lógicamente los números nos favorecen por el trabajo del año pasado, pero no estamos conformes; nuestro objetivo principal es aumentar la presencia policial visible en los barrios de Iquique, Alto Hospicio y el Tamarugal», enfatizó el general Adrián Andrades. La meta busca devolver la tranquilidad a los vecinos mediante patrullajes continuos y fiscalizaciones focalizadas en puntos de mayor incidencia delictiva.
Inyección de nuevos contingentes a la labor preventiva
Para concretar este incremento de patrullajes sin desatender las unidades especializadas, la institución ya ejecuta un plan de refuerzo con personal en etapa de instrucción. El proyecto de la Escuela de Formación Policial ya empieza a dar frutos concretos en el territorio tarapaqueño.
Actualmente un grupo de 30 funcionarios en formación realiza sus prácticas operativas directo en las calles de Iquique. Según detalló el jefe de Zona, esta inyección de personal permite multiplicar las fiscalizaciones vehiculares, apoyar los patrullajes en zonas conflictivas y reforzar el trabajo de las comisarías locales mientras avanza la consolidación de los proyectos de infraestructura en la región.




