
Un equipo del nivel central del MOP encabezó reuniones en Iquique para analizar una nueva alternativa que contempla usar los 37 mil metros cúbicos de material extraído como relleno y protección costera dentro de la misma poza, evitando el traslado en camiones hacia Alto Hospicio.
Movimientos en la infraestructura pesquera de la ciudad. El Ministerio de Obras Públicas, a través de la Dirección de Obras Portuarias (DOP), comenzó a afinar el plan técnico para agilizar las obras de mejoramiento marítimo en la Caleta Guardiamarina Riquelme. El proyecto busca retirar cerca de 37 mil metros cúbicos de sedimentos acumulados en el fondo marino, una maniobra clave para devolverle la profundidad, navegabilidad y seguridad a los botes pesqueros y a las embarcaciones turísticas que conectan con el Muelle Prat.
La visita técnica realizada durante la primera semana de septiembre por el asesor ministerial Oliver Weinreich activó una nutrida agenda en la zona junto al Seremi de Obras Públicas, Enrique Martínez, y la directora regional de la DOP, Carolina Torres. Las autoridades se reunieron con la Empresa Portuaria Iquique (EPI), la Gobernación Marítima, la Delegación Presidencial y los propios dirigentes de la caleta para presentar una modificación operativa que busca acelerar los plazos de ejecución.
La nueva propuesta: reutilizar el material en la misma poza
El punto de quiebre en la planificación está en qué hacer con el fango y la arena que sacarán del fondo marino. El diseño original aprobado establecía llevar todo el sedimento extraído en camiones hasta un depósito autorizado en la comuna de Alto Hospicio. Sin embargo, esa logística implicaba un tránsito pesado constante durante meses, mayores gastos de transporte y una tramitación más larga.
Frente a este escenario, el MOP y la Empresa Portuaria Iquique están evaluando aprovechar el material removido dentro del mismo sector portuario para usarlo como relleno y barrera de protección costera. Esta opción técnica reduciría drásticamente el impacto vial en la zona centro y bajaría los costos globales del contrato, siempre que los análisis ambientales entreguen el visto bueno definitivo.
Menos impacto urbano y año y medio de obras
El asesor ministerial Oliver Weinreich destacó los beneficios directos de ajustar la maniobra operativa: «Esta nueva alternativa es la más viable en cuanto a costos y también es muy eficiente respecto del impacto que pueda tener en la comunidad, en la operación y en el ambiente. La idea es que podamos avanzar de manera más rápida y amigable». De concretarse la aprobación ambiental, el MOP estima que los trabajos de dragado tendrán un plazo de ejecución cercano a los 18 meses.
Por su parte, la directora regional de la DOP, Carolina Torres, enfatizó que la prioridad de la gestión estatal es resolver un problema histórico de operatividad para la pesca artesanal local: «Como Gobierno estamos trabajando para que este proyecto avance y se pueda concretar una obra muy esperada por los pescadores de Iquique». Las reuniones entre el MOP, los gremios del mar y los organismos marítimos continuarán en las próximas semanas para cerrar los permisos pendientes e iniciar la licitación de las obras.




