
El director (s) del organismo, Manuel Fernández, recorrió el recinto junto a gremios y equipos médicos para coordinar las reparaciones urgentes y asegurar la atención de los pacientes.
Las consecuencias de las últimas precipitaciones y marejadas registradas en la zona obligaron a un despliegue inmediato en el corazón de la red sanitaria local. Hasta las dependencias del Hospital Regional Doctor Ernesto Torres Galdames llegó la directiva del Servicio de Salud Tarapacá para revisar en terreno las áreas que resultaron afectadas por el reciente evento meteorológico. La idea de la visita fue clara: constatar la magnitud de los daños en la infraestructura y ajustar sin demoras los planes de contingencia para no frenar la atención médica.
Durante la caminata por los pasillos y recintos críticos, el director subrogante del servicio, Manuel Fernández, encabezó una serie de reuniones de trabajo con el equipo directivo del hospital, jefes de servicios clínicos y supervisores de las distintas unidades de apoyo. La jornada sirvió para hacer un levantamiento técnico detallado de los espacios resentidos por el agua y fijar la hoja de ruta de los arreglos a corto y mediano plazo.
Diálogo abierto con funcionarios y dirigentes gremiales
El recorrido no se limitó a una simple revisión de muros o techumbres. La autoridad sanitaria abrió el micrófono a los trabajadores del recinto, escuchando de primera fuente las inquietudes de los funcionarios de turno y de los representantes de las asociaciones gremiales que operan al interior del hospital.
En esos encuentros improvisados dentro del recinto, los mismos trabajadores plantearon alternativas operativas para mantener los servicios funcionando a pesar de las contingencias del edificio. Fernández recogió cada una de las propuestas formuladas por el personal de salud, comprometiendo un análisis técnico acelerado para validar las soluciones que surjan desde la misma base operativa del hospital.
Mitigación inmediata y arreglos de fondo
Desde la dirección del Servicio de Salud confirmaron que las medidas de mitigación ya están en marcha para proteger los equipos médicos y garantizar la seguridad tanto de los usuarios como del personal de turno. Paralelamente, los equipos de operaciones e infraestructura comenzaron a formular los proyectos definitivos de reparación que requerirán financiamiento sectorial.
La meta del gestor de la red es mantener el hospital operativo en su máxima capacidad mientras avanzan los arreglos estructurales, asegurando que la comunidad de Iquique y de toda la provincia siga recibiendo sus atenciones sin interrupciones severas por culpa de las inclemencias del tiempo.




