
El Ministerio de Obras Públicas entregó oficialmente la infraestructura del Sistema Sanitario Rural que llevaba funcionando desde 1997. La obra consideró un trabajo conjunto con las comunidades indígenas del sector y garantizará el suministro de agua para cerca de 700 familias distribuidas en siete poblados de la comuna.
Gran noticia para las comunidades del interior de nuestra región. Tras un extenso proceso de estudios, diseños y construcción, el Ministerio de Obras Públicas —mediante la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) de Tarapacá— inauguró la reposición completa del histórico Sistema Sanitario Rural (SSR) de Miquiljawa, en la comuna de Colchane.
La obra era anhelada por los vecinos de la zona fronteriza. El sistema original entró en operaciones en 1997 y, con el paso de los años, su capacidad quedó corta frente a la demanda local. Hoy la historia es otra: el proyecto culminó al 100% de su avance físico tras una inversión pública que superó los 6.266 millones de pesos, financiados para dotar al altiplano de una red moderna, eficiente y resistente a las duras condiciones climáticas del sector.
Infraestructura moderna administrada por los propios vecinos
Los trabajos en terreno estuvieron a cargo de la empresa Constructora PyL SpA, desarrollándose formalmente entre febrero de 2024 y finales de abril de 2026. El nuevo sistema beneficia de forma directa a cerca de 700 familias repartidas en siete poblados de Colchane, garantizando agua continua y segura para el consumo humano y las labores cotidianas.
Durante la ceremonia de corte de cinta, las autoridades regionales remarcaron el modelo de gestión participativa que sustenta esta obra. El seremi de Obras Públicas, Enrique Martínez, valoró el trabajo coordinado entre el aparato estatal y los comuneros, destacando la labor del Comité APR de Miquiljawa, entidad compuesta por los mismos pobladores que asumió la administración directa de la planta.
Trabajo mancomunado con comunidades indígenas
El rediseño del sistema no se hizo entre cuatro paredes. Para llegar al resultado final, las autoridades de la DOH sostuvieron un intenso diálogo con las comunidades indígenas locales, respetando los requerimientos territoriales y la cosmovisión de las familias que habitan el altiplano de Tarapacá.
A la actividad de inauguración asistieron dirigentes del SSR Miquiljawa, autoridades comunales, vecinos de los distintos poblados beneficiados y trabajadores de la obra. La renovación del sistema asegura un estándar sanitario óptimo para las próximas décadas, mejorando de manera concreta la salud pública y la habitabilidad en la frontera.




