
El Servicio Nacional de Aduanas adquirió dos lotes idénticos de vehículos a la firma Cresciendo Spa en 2024, pero el segundo contrato se disparó de $4.200 a $6.400 millones de pesos. Tras la denuncia interna de un funcionario que derivó en un insólito sumario en su contra, parlamentarios citaron a la directora nacional al Congreso y evalúan acudir a la Contraloría.
El ojo fiscalizador de Aduanas quedó envuelto en una tormenta administrativa y política. Con apenas nueve meses de diferencia, el Servicio Nacional de Aduanas le compró al mismo proveedor, la empresa CRESCIENDO Spa, dos lotes idénticos de camiones escáner RX: dos vehículos en marzo y dos vehículos en diciembre. ¿El problema? La primera licitación costó $4.200 millones para las zonas de Arica y Los Andes, pero la segunda trepó a los $6.400 millones para San Antonio y Osorno. Hablamos de una brecha que bordea los 2.200 millones de pesos por las mismas dos máquinas de alta tecnología.
Las alarmas no saltaron afueras, sino adentro del propio Departamento de Drogas y Delitos Conexos de la entidad. Un funcionario envió un correo directo a la Jefatura advirtiendo su total desacuerdo con la operación por el elevado costo y adjuntó un reportaje antiguo de CIPER que recordaba sobrecostos en el servicio allá por 2012.
La respuesta interna: sumario para investigar al denunciante
La reacción de las altas autoridades fue veloz, pero insólita. Tras el correo de alerta, la directora nacional de Aduanas, Alejandra Arriaza, instruyó un sumario el 9 de febrero de 2024. La investigación no buscaba aclarar la diferencia de miles de millones de pesos, sino determinar por qué el funcionario estaba en desacuerdo y si existían faltas administrativas de su parte o de sus compañeros.
En menos de dos semanas la indagatoria interna se dio por cerrada y sobreseída. Declararon altos mandos del área de Drogas, Gabinete y Finanzas, y aunque las dudas sobre el abultado valor de los camiones quedaron estampadas en el expediente, la institución descartó cualquier tipo de sobreprecio o falta de responsabilidades. La compra siguió su curso tal cual estaba trazada.
Para sumar más sospechas al historial de este proveedor, los registros muestran que en 2016 Aduanas le compró a Cresciendo Spa un camión escáner Nuctech idéntico por solo $1.800 millones, incluyendo tres años de garantía y mantención.
El flojo argumento técnico del servicio
Consultados sobre qué justifica un salto presupuestario tan violento entre marzo y diciembre de 2024, desde el Servicio Nacional de Aduanas argumentaron que la diferencia radica en los servicios de postventa. Afirmaron que el segundo contrato extiende la mantención de 2 a 5 años, sumando stock crítico de repuestos y mano de obra garantizada.
Sin embargo, los números de las propias órdenes de compra de la institución desmienten que esa extensión justifique semejante pozo de dinero. La mantención anual de uno de estos camiones cuesta $68 millones de pesos según los registros oficiales. Si a la primera licitación de $4.200 millones se le sumaran los tres años extra de mantención para igualar las condiciones de la segunda, el gasto total llegaría a $4.608 millones. Aún con ese parche técnico, queda una diferencia flotando en el aire de $1.792 millones sin una justificación clara.
Presión parlamentaria y cargos subrogantes
El escándalo salpicó de lleno en el Congreso. El diputado independiente Hotuiti Teao confirmó la citación a la directora nacional de Aduanas ante la Comisión de Hacienda para que rinda cuentas por las millonarias cifras involucradas. Teao también criticó con dureza que las direcciones regionales más críticas del país, como Arica, Iquique, San Antonio y Los Andes, continúen operando con directores subrogantes en lugar de jefaturas titulares.
Por su parte, la senadora de Renovación Nacional, Camila Flores, exigió explicaciones públicas al servicio y adelantó que, de no haber justificaciones respaldadas con peritajes técnicos reales, llevará todos los antecedentes directamente a la Contraloría General de la República.




