
Con la llegada de cientos de devotos este martes 4 de agosto a las 21:30 horas arranca oficialmente la Fiesta de San Lorenzo 2026 en la comuna de Huara, hito religioso que se extenderá hasta el 15 de agosto y que proyecta convocar a más de 200.000 personas. La festividad honra al Santo Mártir a través de misas, procesiones y bailes religiosos, posicionando a la quebrada como el principal punto de encuentro espiritual del norte del país, teniendo como día central el próximo lunes 10 de agosto.
De este modo, para coordinar la masiva llegada de peregrinos, la Municipalidad de Huara mantiene desplegado un operativo integral que abarca servicios sanitarios, agua potable, salud y fiscalización. Además, para esta edición debutará un nuevo sistema de televigilancia municipal financiado con $9 millones, enfocado en fortalecer el monitoreo en puntos estratégicos y respaldar la labor preventiva de Carabineros, PDI y Seguridad Pública.
En relación con ello, el alcalde de Huara, José Bartolo, destacó el despliegue de los equipos municipales para resguardar el desarrollo del evento y acompañar a los fieles durante todo el mes devocional. “El municipio está desplegado desde el inicio de la festividad para acompañar a los peregrinos y mantener operativos los servicios necesarios para una celebración de esta magnitud”.
Con el propósito de garantizar la seguridad y resguardar el patrimonio histórico, la administración municipal estableció estrictas medidas de ordenamiento, entre las que destacan la vigencia de Ley Seca hasta el 15 de agosto, la prohibición de instalar carpas o campamentos en espacios públicos y en el lecho del río, además del veto total al uso de pirotecnia y parrillas en bienes públicos. Asimismo, se dispuso un circuito vial obligatorio, fijando el ingreso de vehículos particulares por el acceso principal y la salida hacia la ruta a Alto Pachica.
PATRON DE LOS MINEROS, DIÁCONOS Y POBRES
San Lorenzo fue un diácono de Roma que dedicó su vida a los pobres y murió mártir el 10 de agosto del año 258, nació alrededor del año 225 en Huesca, España, desde su infancia mantuvo una preocupación por los más necesitados.
En Roma fue ordenado diácono bajo la guía del Papa Sixto II, donde desempeñó labores de administración de los bienes de la Iglesia y distribuir ayudas a los pobres.
En la época del emperador Valeriano, se ordenó la ejecución de obispos, presbíteros y diáconos, siendo Lorenzo llamado a entregar los tesoros de la Iglesia, pero no lo hizo y tuvo un gesto con los pobres, enfermos y necesitados, declarando: “Estos son los tesoros más preciados de la Iglesia de Cristo”.
Por su gallardía, Lorenzo fue martirizado el 10 de agosto, siendo asado vivo sobre una parrilla, esta forma de morir se asocia con la tradición de las Perseidas, conocidas como las “lágrimas de San Lorenzo”.
Así se convirtió en un símbolo de fe, caridad y resistencia, siendo una inspiración para la iglesia y a sus fieles. Su vida y sacrificio lo convirtieron en un símbolo de fe, caridad y resistencia, inspirando a la Iglesia y a los fieles a lo largo de los siglos.



