
Un peatón que se dirigía a su lugar de trabajo terminó con cerca de 30 mordeduras tras ser acorralado por unos 10 perros descontrolados frente al sector de las canchas de vóleibol. Gracias a la valiente intervención de transeúntes el hecho no terminó en una tragedia fatal, gatillando un desesperado llamado a la Municipalidad para resguardar las cámaras de seguridad y frenar el peligro.
El borde costero de Iquique, uno de los puntos más concurridos por deportistas, trabajadores y turistas, fue el escenario de una pesadilla mañanera. Este viernes 24 de julio, cerca de las 08:45 horas, un vecino que transitaba por la ciclovía de Playa Cavancha vivió minutos de terror al ser atacado ferozmente por una jauría de aproximadamente diez perros sin control.
Según comentó en sus redes sociales, el hecho ocurrió a la altura de las canchas de vóleibol de playa, muy cerca del sector habitado por los lobos marinos. La víctima relató que todo comenzó cuando un animal de gran tamaño le cerró el paso, obligándolo a frenar. En cuestión de segundos, el resto de la jauría lo rodeó para atacarlo de forma ininterrumpida y ensañada, dejándole alrededor de 30 mordeduras profundas repartidas entre los brazos, las piernas y la espalda.
AUXILIO DE PEATONES EVITÓ UN DESENLACE TRÁGICO
El ataque se prolongó por varios minutos en medio del desespero del afectado, quien gritó pidiendo ayuda mientras intentaba protegerse en el suelo. La acción rápida de un grupo de personas que pasaba por el lugar resultó determinante: enfrentaron a los animales y lograron ahuyentarlos, salvando literalmente la vida del afectado antes de que sufriera lesiones irreversibles.
«Sinceramente, creo que sin su ayuda las consecuencias podrían haber sido fatales. Quiero agradecer profundamente a quienes me auxiliaron en medio del miedo y del peligro», expresó la víctima tras recuperarse del impacto inicial. Sin el coraje de esos transeúntes, la agresión pudo terminar en una catástrofe de proporciones en plena franja turística.
UN RIESGO LATENTE PARA FAMILIAS Y EXIGENCIA DIRECTA AL MUNICIPIO
El problema no es nuevo para quienes transitan con frecuencia por el sector costero. La jauría se desplaza habitualmente entre la zona de Cavancha y el paseo Baquedano, convirtiéndose en una amenaza constante para niños, adultos mayores, deportistas y visitantes que circulan a diario por el paseo peatonal.
Ante la gravedad de las lesiones recibidas y la impunidad con la que deambulan los animales, el afectado exigió públicamente a la Municipalidad de Iquique una intervención urgente y la revisión inmediata de las cámaras de seguridad del sector. Además, solicitó que cualquier testigo que tenga videos o antecedentes del ataque se ponga en contacto para respaldar las acciones legales y evitar que otra persona pase por la misma situación.




