
Tras cuatro años recluida en Países Bajos, la exalcaldesa aterrizó escoltada por la PDI en Santiago en un vuelo directo desde Ámsterdam. Gendarmería tomará el control para trasladarla al norte, donde deberá cumplir su condena de cinco años de presidio efectivo por fraude al fisco.
Se acabó la teleserie judicial en el extranjero para Karen Rojo. La exalcaldesa de Antofagasta, que lideró la comuna entre 2012 y 2020, arribó a territorio nacional a las 07:30 de la mañana de este miércoles, esposada y custodiada de cerca por detectives de la Policía de Investigaciones (PDI).
El avión tocó la losa del Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez en Santiago, poniendo fin a un largo proceso de extradición desde Europa que se extendió por años tras su bullada fuga del país.
Rojo venía viajando en un vuelo directo desde Ámsterdam, el cual despegó la tarde del martes a eso de las 19:00 horas en el huso horario neerlandés. La exautoridad permanecía tras las rejas en los Países Bajos desde el año 2022, luego de que la justicia chilena emitiera las alertas internacionales correspondientes para lograr su captura.
Un operativo de seguridad blindado en el aeropuerto de Santiago
Apenas el avión comercial se detuvo en el terminal aéreo santiaguino, las autoridades activaron un riguroso protocolo de seguridad. Detectives de la Jefatura Nacional de Cooperación Internacional de la PDI lideraron la recepción de la extraditada, llevándola de inmediato bajo un fuerte resguardo policial a las oficinas de Policía Internacional para realizar las respectivas notificaciones de rigor.
La exalcaldesa no pasará mucho tiempo en la capital. El trámite de ingreso legal al país es el paso previo obligatorio para que la PDI entregue formalmente la custodia de Karen Rojo a Gendarmería de Chile. Los oficiales de prisiones ya están coordinando toda la logística necesaria para su inmediato traslado de regreso a Antofagasta, la ciudad donde cometió los ilícitos.
Al norte a pagar la deuda con la justicia chilena
Hay que recordar que el máximo tribunal de nuestro país condenó a Rojo a una pena de cinco años de presidio efectivo por el delito de fraude al fisco, cometido justamente durante su administración en el municipio antofagastino. Aunque la defensa de la exalcaldesa intentó por diversas vías legales frenar su retorno en los tribunales neerlandeses, el tratado de extradición terminó por imponerse.
En las próximas horas, Gendarmería concretará su traslado definitivo a un recinto penal de la Región de Antofagasta, donde deberá comenzar a saldar la condena que esquivó al salir clandestinamente de Chile. Con esto, se cierra uno de los capítulos de evasión judicial más mediáticos de la última década en el país, devolviendo a la exalcaldesa al punto de partida para que cumpla con la ley en su propia tierra.




