
La Albiceleste caía por dos goles en el segundo tiempo, sufrió con el VAR y un penal tapado a Messi, pero reaccionó a tiempo para sellar un infartante 3-2 en los descuentos frente a los africanos.
Fue un partidazo. De esos que dejan sin aliento y que se van a recordar por años. Argentina estuvo con un pie fuera del Mundial, contra las cuerdas y superada por un Egipto que planteó un partido inteligente, pero la jerarquía del campeón defensor apareció cuando las papas quemaban. En un duelo válido por los octavos de final del Mundial 2026, la Albiceleste terminó venciendo 3-2 a los ‘Faraones’ en una noche que tuvo de todo: penales errados, goles anulados por el VAR y un cierre con reclamos airados en los descuentos.
La historia empezó cuesta arriba muy temprano para los sudamericanos. A los 15 minutos, mediante un balón detenido, Egipto dio el primer golpe de la noche. Tras un centro preciso de Marwan Ateya en un tiro libre, el defensor Yasser Ibrahim fue al área trasandina y definió con un fuerte cabezazo que dejó totalmente sin respuesta a Emiliano ‘Dibu’ Martínez. Argentina sintió el impacto y se fue encima buscando el empate rápido. La gran oportunidad llegó a los 21 minutos, cuando Haisem Hassan derribó a Nicolás Tagliafico dentro del área y el juez francés François Letexier no dudó en cobrar penal. Lionel Messi se paró frente al balón, pero el arquero Mostafa Oufa adivinó su lado y le ganó el duelo con una tremenda atajada sobre su izquierda, ahogando el grito de gol argentino.
Un segundo tiempo de infarto y el show del VAR
En el complemento, el guion se volvió derechamente loco. A los 59 minutos, Mostafa Ziko sacó un remate espectacular que se clavaba como el mejor gol del Mundial 2026, decretando un sorpresivo 2-0. Sin embargo, el VAR salió al rescate de Argentina, detectó una infracción previa en la jugada y terminó anulando la conquista. El susto no despertó del todo a los trasandinos y los africanos no sacaron el pie del acelerador. A los 67 minutos, tras un contragolpe letal y veloz, el mismo Ziko marcó de nuevo y esta vez no hubo tecnología que pudiera invalidar el festejo egipcio. Era el 2-0 y la eliminación de la vigente campeona del mundo parecía sellada.
Pero a Argentina nunca hay que darla por muerta, menos en estas instancias. La remontada épica comenzó a los 79 minutos, cuando Cristián ‘Cuti’ Romero descontó a favor de los trasandinos con un certero golpe de cabeza. El gol envalentonó al equipo y desordenó a la zaga egipcia. Apenas cuatro minutos más tarde, a los 83′, Lionel Messi se tomó revancha de su penal fallado y anotó el empate 2-2, desatando la locura en las tribunas y metiendo de lleno al campeón en la pelea.
Final con polémica en el último suspiro
Cuando el partido parecía estirarse inevitablemente al alargue, llegó la jugada que va a encender los paneles deportivos durante toda la semana. En el tiempo de adición, específicamente a los 90+2 minutos, Enzo Fernández apareció en el área para sacar un remate y poner el definitivo 3-2 a favor de la Albiceleste.
El gol desató los festejos argentinos, pero detonó la furia de todo el plantel de Egipto. Los jugadores africanos reclamaron con todo una falta a su favor en el inicio de la jugada del gol, exigiendo que el árbitro fuera a revisar la pantalla. Sin embargo, Letexier no recibió el llamado del VAR, validó el tanto y desestimó las quejas. Con este resultado agónico y polémico, Argentina sigue con vida, se mete en los cuartos de final y demuestra que, aunque juegue mal o sufra, la corona mundial no se la van a dejar quitar tan fácilmente.





