
La Albiceleste necesitó la prórroga para quebrar la resistencia de un histórico Cabo Verde por 3-2, mientras que el combinado cafetero despachó a Ghana por la cuenta mínima y mantiene su invicto en la Copa del Mundo.
Viernes de alta tensión en el Mundial. Los dieciseisavos de final dejaron claro que en esta cita planetaria nadie regala nada. Argentina, el vigente campeón del mundo, tuvo que raspar y sufrir hasta el último suspiro en Miami para sacarse de encima a un durísimo Cabo Verde. Al mismo tiempo, en Kansas City, Colombia ratificó su gran momento colectivo al derrotar a Ghana en un partido friccionado, metiendo a dos de las principales potencias sudamericanas de lleno en la ronda de los 16 mejores del torneo.
Una batalla épica en Miami
El equipo de Lionel Scaloni saltó a la cancha con la intención de imponer condiciones de entrada. De la mano de la movilidad de Lionel Messi y Julián Álvarez, la Albiceleste acorraló a los africanos en su propio campo, topándose con una muralla defensiva comandada por el arquero Vozinha. A los 29 minutos, Messi frotó la lámpara: controló en el área y definió con sutileza para abrir la cuenta. Parecía que la tarde se acomodaba para el campeón, que manejó la pelota a placer hasta el descanso.
Sin embargo, el complemento en Miami fue una historia completamente diferente. Cabo Verde adelantó las líneas y explotó las transiciones rápidas. La sorpresa se instaló a los 58 minutos cuando Deroy Duarte sacó un zapatazo cruzado inapelable para batir a Emiliano «Dibu» Martínez. Argentina sintió el golpe y buscó reaccionar de inmediato, pero Vozinha se transformó en figura al taparle un tiro libre espectacular a Messi. Con el 1-1 clavado en el marcador, el duelo se estiró inevitablemente al tiempo suplementario.
La prórroga fue un carrusel de emociones. Apenas arrancó el primer lapso, a los 93′, Lisandro Martínez cazó un rebote tras un córner de Messi y la mandó a guardar con un remate fuerte y arriba. Parecía definitivo, pero este Cabo Verde histórico tenía una vida más: a los 104′, Sidny Lopes Cabral se perfiló por la izquierda y clavó un derechazo al ángulo que dejó estático al «Dibu».
Cuando los penales rondaban la cabeza de todos, apareció la fórmula aérea. A los 110 minutos, tras otro tiro de esquina servido por Messi, Lucas «Cuti» Romero metió un frentazo letal que desató la euforia trasandina. Sobre el final, el «Dibu» Martínez tuvo que vestirse de héroe con dos tapadas agónicas para sellar el 3-2 definitivo. Con el boleto en el bolsillo, Argentina viajará a Atlanta para enfrentar en octavos de final al Egipto de Mohamed Salah este martes 7 de julio.
Colombia pega temprano y amarra su invicto hacia octavos
En el otro partido de la jornada, Colombia resolvió su llave con oficio y madurez táctica en Kansas City. Los dirigidos por Néstor Lorenzo no quisieron especular y golpearon en el amanecer del compromiso. A los 14 minutos, Jhon Arias apareció en el corazón del área para conectar de primera una gran jugada colectiva y poner el 1-0 ante Ghana.
A partir de ahí, el partido se volvió físico, intenso y con mucha pierna fuerte en la mitad de la cancha. Luis Díaz fue un dolor de cabeza constante por la banda izquierda y Johan Mojica casi estira las cifras antes del entretiempo con un cabezazo que el arquero ghanés, Lawrence Ati-Zigi, sacó de manera brillante volando a su derecha.
En la segunda mitad, el libreto no varió demasiado. Los cafeteros administraron el ritmo del juego e incluso celebraron un segundo gol de Luis Díaz a los 56′, pero el juez de línea lo anuló correctamente por una posición de adelanto en el área chica. Ghana intentó empujar con más ganas que fútbol en los pasajes finales, pero la zaga colombiana se plantó con solidez para abrochar la clasificación.
Con este resultado, Colombia estira su racha invicta en el torneo y se instala con propiedad en los octavos de final, donde chocará el martes 7 de julio contra Suiza por un cupo entre los ocho mejores del planeta.




