InternacionalNoticias

TRAGEDIA EN VENEZUELA: LA CIFRA DE MUERTOS ROZA LOS 2.600 Y EL GOBIERNO INTENTA FRENAR LOS RUMORES SOBRE FOSAS COMUNES

Tras los devastadores terremotos que azotaron el norte del país, la presidenta interina Delcy Rodríguez rechaza el uso de fosas comunes, mientras la ONU advierte que la lista de desaparecidos podría ser masiva.

El balance de la catástrofe en Venezuela sigue empeorando. Los dos potentes terremotos que sacudieron el país el pasado 24 de junio ya dejan un saldo oficial de 2.595 personas muertas, una cifra que la propia presidenta interina, Delcy Rodríguez, actualizó en las últimas horas. En medio del caos y la desesperación de miles de familias que buscan a los suyos, la mandataria intentó calmar las aguas respecto al manejo de los cuerpos y fue categórica: «Yo de entrada dije: nadie va a fosa común».

El proceso de reconocimiento se convirtió en la prioridad del Ejecutivo, o al menos eso es lo que intentan transmitir en cada comparecencia. Según Rodríguez, el protocolo estipulado arranca con el reconocimiento por huella dactilar, seguido por el registro fotográfico. Para los casos más complejos, donde el deterioro de los cuerpos impide estos métodos, la funcionaria detalló que recurrirán a la dentadura forense.

A la enorme cantidad de fallecidos se suman 12.400 heridos, colapsando un sistema sanitario que ya arrastraba serias deficiencias estructurales. Sin embargo, el dato que genera mayor fricción y desconfianza no es el de los heridos, sino el silencio oficial sobre los desaparecidos. Mientras las autoridades de Caracas evitan dar un número concreto, Naciones Unidas estimó que la cifra de desaparecidos puede llegar hasta las 50.000 personas, una discrepancia abismal que enciende las alarmas de las organizaciones humanitarias.

Una defensa bajo el fuego de las críticas

La gestión de la emergencia no estuvo exenta de polémica. Los ciudadanos y los medios de comunicación locales cuestionan con dureza la velocidad de la respuesta gubernamental en las zonas más golpeadas. Rodríguez aprovechó una rueda de prensa para blindarse ante los cuestionamientos, asegurando que se pueden «contar las horas» entre el estallido de los sismos y la salida de las fuerzas de seguridad a la calle.

Para sostener su argumento, la presidenta interina sacó a relucir el cronograma del despliegue: «En las primeras 24 horas alcanzó 4.000 funcionarios y a las 48 horas había 11.000 funcionarios». Según sus datos más recientes, el contingente actual supera los 19.000 efectivos entre militares y policías patrullando y removiendo escombros. A pesar de los números que exhibe el palacio de gobierno, el descontento en los barrios afectados se mantiene vivo.

El mapa de la destrucción en el norte del país

El impacto geográfico de los terremotos, que registraron intensidades de 7,2 y 7,5 grados, se concentró con especial saña en la costa central y la capital. El estado La Guaira, ubicado frente al mar Caribe, muestra un panorama desolador, con infraestructuras totalmente fracturadas. Caracas tampoco se salvó del golpe; el suelo de la capital tembló lo suficiente como para derribar estructuras que llevaban décadas en pie.

Los cálculos preliminares del gobierno venezolano apuntan a que casi 200 edificios colapsaron completamente, reducidos a montañas de cemento y varillas. Pero las evaluaciones internacionales pintan un escenario todavía más negro. Estimaciones de la NASA indican que 58.000 edificaciones pueden haber sido afectadas en distintos niveles, lo que anticipa una crisis de vivienda y reconstrucción a largo plazo que el país caribeño tardará años en superar.

Artículos relacionados

Botón volver arriba
🔴 En vivo