
La «Furia Roja» avanzó con autoridad tras golear 3-0 a Austria con un doblete de Oyarzabal y un récord histórico de Unai Simón, mientras que el combinado luso selló su boleto de forma agónica en el minuto 94 gracias a un cabezazo salvador de Gonçalo Ramos ante una irreductible Croacia. El esperado choque de potencias se disputará este lunes.
La selección española de fútbol dio un golpe de autoridad supremo sobre el césped del Estadio de Los Ángeles, Estados Unidos, al vencer inapelablemente por 3-0 a Austria para instalarse con propiedad en los octavos de final de la cita planetaria. Con esta contundente victoria, los dirigidos por Luis de la Fuente lograron superar su primera llave eliminatoria mundialista directa desde que se coronaran campeones del mundo en Sudáfrica 2010, sepultando una pesada losa de frustraciones históricas y agigantando el sueño de bordar la segunda estrella en su escudo.
La clasificación ibérica se cimentó en un funcionamiento colectivo superlativo y un muro defensivo infranqueable. La escuadra española encadenó su cuarto partido consecutivo sin recibir goles, logrando un pleno absoluto en lo que va del torneo. Esta solvencia le permitió al guardameta Unai Simón romper un récord histórico del fútbol mundial, al convertirse en el arquero con más minutos imbatido en la historia de las Copas del Mundo, superando por dos minutos la mítica marca que ostentaba el italiano Walter Zenga desde el Mundial de Italia 1990.
El show de Oyarzabal y el despliegue táctico de De la Fuente
Sobre el terreno de juego, las decisiones del estratega español rozaron la perfección. Hombres como Dani Olmo y Pedro Porro validaron la confianza del DT gracias a un repliegue solidario ante las veloces transiciones austríacas. La apertura de la cuenta llegó en el minuto 36, tras una recuperación alta de Pedri y un centro raso medido de Marc Cucurella que Mikel Oyarzabal transformó en gol. El joven Lamine Yamal, ya recuperado de sus molestias musculares, aportó su característica chispa desestabilizando constantemente a Konrad Laimer y Marcel Sabitzer, a pesar de fallar una opción clara frente al meta rival.
En el complemento, España amarró la tranquilidad en el minuto 66 gracias a un fiero frentazo del lateral derecho Pedro Porro, quien capitalizó una nueva internada por el carril izquierdo. La guinda de la torta llegó en los pasajes finales, específicamente en el minuto 89, cuando se repitió la exitosa fórmula entre Cucurella y Oyarzabal para que el atacante firmara su doblete y el 3-0 definitivo, permitiéndole a la «Roja» igualar la mejor racha de partidos invictos de toda su historia.

Portugal y un agónico milagro en el último suspiro ante Croacia
En la otra cara de la moneda continental, la selección de Portugal debió experimentar un auténtico drama cinematográfico en el BMO Field de Toronto, Canadá, para sellar su boleto a la ronda de los 16 mejores. Los lusos vencieron con agonía por 2-1 a la durísima selección de Croacia gracias a un cabezazo salvador de Gonçalo Ramos en el minuto 94 de la prórroga, desatando la euforia de la parcialidad ibérica en tierras norteamericanas.
El elenco comandado por Roberto Martínez exhibió su mejor versión futbolística en el primer tiempo con las inclusiones verticales de Rafael Leao y Pedro Neto en los extremos, superando el pálido rendimiento mostrado en la fase de grupos. No obstante, el complemento perteneció por entero a la incombustible generación dorada croata, subcampeona en 2018 y tercera en 2022. El legendario Ivan Perišić rompió el cero a los 37 años de edad para poner en ventaja a Croacia, sembrando la incertidumbre en la zaga lusa.
El factor VAR, la salida de Cristiano y la épica de Ramos
La reacción portuguesa llegó desde los doce pasos. Tras una alerta del VAR por una infracción de Nikola Vlašić sobre Renato Veiga, el juez principal pitó la pena máxima y Cristiano Ronaldo ejecutó con frialdad para decretar el 1-1 transitorio. Sin embargo, Croacia continuó dominando las acciones de la mano de Luka Modrić y Mateo Kovačić, obligando al portero Diogo Costa a convertirse en figura extrema al desviar balones clave que terminaron estrellándose en los postes.
En una movida sumamente arriesgada, Roberto Martínez decidió mover la pizarra sacando de la cancha a Cristiano Ronaldo (de 41 años) y a Vitinha, dejando de lado los apellidos y los cinco Balones de Oro en el banco. La jugada le dio la razón al técnico cuando en el epílogo del tiempo extra, Rafael Leao sacó un centro preciso para que Gonçalo Ramos anotara el gol de la clasificación. El drama total se instaló en el último segundo del descuento, cuando Josko Gvardiol anotó lo que era el empate 2-2 para Croacia, pero el VAR intervino milimétricamente para anular la conquista por posición de adelanto, decretando el adiós definitivo de las leyendas balcánicas del torneo.

Con estos resultados, los planetas se han alineado para regalarle al planeta fútbol un choque titánico. La poderosa España y la sufrida Portugal de Cristiano Ronaldo se verán las caras este próximo lunes en una nueva edición del clásico de la península ibérica, un duelo a muerte donde sólo uno seguirá en carrera por la gloria eterna.




