
Una verdadera bomba de tiempo habitacional mantiene en vilo a miles de familias en la Región de Tarapacá. La emergencia por el colapso de suelos salinos ha escalado a niveles críticos en Alto Hospicio, donde la rotura histórica de redes sanitarias obsoletas generó un «terremoto silencioso» que hoy mantiene a 700 de inmuebles con decretos vigentes de demolición, obligando a la casa edilicia a presionar al nivel central para conseguir una herramienta legal de financiamiento inmediato.
La génesis de esta catástrofe habitacional no es reciente y se ha visto agudizada por la constante actividad sísmica en la zona. Patricio Ferreira, alcalde de Alto Hospicio, advirtió que “tenemos más de mil, mil quinientas familias que tienen este problema de que tienen que desalojar su vivienda porque están con un riesgo de colapsar finalmente. Imagínense usted un edificio como estos, que si no se desocupan y viene un terremoto, la gente que está viviendo aquí adentro, imagínense usted lo que puede ocurrir, se va a caer este edificio”.
EL CAMINO LEGAL HACIA LA DECLARACIÓN DE CATÁSTROFE
Ante la burocracia estatal que ha frenado las soluciones habitacionales definitivas durante tres periodos presidenciales distintos, la administración local apunta a una reestructuración profunda en el mecanismo de emergencia. El jefe comunal argumentó que “una alternativa para reconstruir y tener acceso rápido a los recursos es declarar este problema que nosotros tenemos como catástrofe. El ministro también se refería a hacer un cambio de la ley de manera tal que permita una situación como este tipo, que no es un terremoto, que no es un aluvión, sino que es un problema de socavones que se permita declarar”.
TRABAJO PARALELO PARA EL RECAMBIO DE REDES
Mientras se gestionan las millonarias vías de financiamiento con el Minvu, la casa edilicia trabaja en la raíz técnica que gatilla el desmoronamiento de los terrenos en el casco antiguo. Ante ello, la máxima autoridad hospiciana puntualizó que “estamos trabajando con el Gobierno Regional y con la Sanitaria en el recambio de redes sanitarias de la comuna también. Cambiar las redes que son de acero, porque el acero se oxida, se rompe, hace un forado enorme y hacen que finalmente tengamos flujo de aguas que generan los socavones”.
Finalmente, el líder comunal recalcó que la solución definitiva debe priorizar la dignidad de los damnificados, quienes hoy dependen de subsidios de arriendo estatales prolongados por años en vez de soluciones definitivas. “Llevamos 10 años esperando tres gobiernos. Yo espero que ahora sí se cumpla, finalmente el Estado de Chile, el gobierno de turno cumpla su palabra y puedan estas vecinas y vecinos poder recuperar su vivienda finalmente, que es la que han perdido”.



