
Un profundo impacto causó el fallecimiento de un niño de 12 años en la comuna de San Bernardo, luego de que la madrugada de este martes fuera víctima, junto a su familia, de una violenta encerrona. El trágico hecho ocurrió cuando un grupo de sujetos armados con armas cortopunzantes abordó el vehículo en el que se trasladaba el menor junto a su padre y una tía para sustraer el automóvil. Durante el asalto, la víctima no logró descender a tiempo y quedó atrapada en el cinturón de seguridad, siendo arrastrada por varios kilómetros por los delincuentes que se dieron a la fuga.
Esta mañana, desde el Palacio de La Moneda, el presidente de la República, José Antonio Kast, dedicó palabras a los hechos ocurridos en el sector sur de la capital chilena. Al respecto, expresó que hoy día es un día de sentimientos encontrados, ya que por un lado ven la contingencia y por otro lado lamentan el asesinato de una joven víctima de la delincuencia.
En esa misma línea, el mandatario continuó señalando que se trata de un joven aparentemente asesinado por otros jóvenes que iba en un vehículo junto a su familia, fue víctima de un portonazo y fue arrastrado por ese vehículo encontrando la muerte. El presidente recalcó con pesar que tenía 12 años, edad que equivale más o menos a séptimo básico, que es donde uno se prepara para jugar, para tener amigos, para proyectarse en la vida, calificando la situación como algo dramático.
Asimismo, la máxima autoridad nacional aseguró que han estado todos trabajando en contra de la delincuencia y que las cifras han mejorado en temas de homicidios, de portonazos, de persecución y de la acción penal. Sin embargo, el Mandatario reconoció que no hay cifra que supla el dolor de una familia, porque solo el asesinato de un niño hace que todas estas cifras para esa familia, para una nación, no lleguen a ningún destino, porque el dolor no se calma.
Finalmente, el gobernante planteó abiertamente la interrogante de por qué otros niños han llegado a ser víctimas del crimen organizado y por qué han llegado a este nivel de violencia. El presidente Kast concluyó preguntándose en qué momento se fue perdiendo a los hijos y a los niños en manos del crimen organizado, añadiendo que gran parte de ello es porque se ha perdido el concepto de la autoridad y porque las políticas públicas han llegado tarde.
EL ESTADO FALLÓ
Por su parte, el ministro de Seguridad, Martín Arrau, llegó hasta el sitio del suceso en la comuna de San Bernardo donde primeramente envió las más profundas condolencias a la familia de la víctima. La autoridad sectorial enfatizó que lo que ha ocurrido acá no es un hecho delictual más cuando hay un suceso tan brutal, donde en circunstancias tan violentas un grupo de delincuentes y asesinos llevan a cabo este acto. El ministro reparó en que esto no solamente requiere el apoyo a las familias, sino que tiene que hacer un llamado de atención a la sociedad cuando muchas veces se normalizan este tipo de situaciones.
De igual manera, el jefe de la cartera de Seguridad complementó manifestando que el país debe tomar conciencia de que se tienen que hacer cambios profundos en la actitud y en la forma en la cual se enfrenta a la delincuencia. Así también afirmó de manera categórica que asesinos como estos no merecen ninguna clemencia, ni piedad, ni miramiento en la persecución policial y penal, manifestando estar seguro de que todas las instituciones involucradas así lo harán.
En un plano más humano al ser consultado por las acciones del Gobierno, la autoridad ministerial expresó que es durísimo estar acá reconociendo abiertamente que en este caso el Estado falló. El jefe de la cartera admitió que el Estado, que tiene como rol primario garantizar la seguridad y la integridad física de las personas, falló en cumplir ese deber, recordando que el país se fue acostumbrando a tener cifras altas de crímenes violentos. El secretario de Estado ratificó que el compromiso total del Ejecutivo es seguir apoyando al Ministerio Público y a las policías para esclarecer prontamente los hechos y no entorpecer la investigación en curso.
TOUR DELICTUAL
Las diligencias penales quedaron a cargo de la Fiscalía Occidente junto a las unidades especializadas OS9, SEBV y Labocar de Carabineros. Los equipos policiales se encuentran desplegados bajo la hipótesis criminal de que los autores corresponden a una banda de menores de edad que realizaba un «tour delictual» de oportunidad en la zona, utilizando un vehículo que mantenía un encargo por robo muy reciente cometido en el mismo sector.




