
Una alerta máxima se encendió en la frontera norte del país tras el hallazgo de una estructura artesanal construida de forma clandestina en los límites de la región. Las autoridades confirmaron que bandas asociadas al crimen organizado transnacional estarían detrás de este montaje logístico, levantado con el único fin de mantener activas sus rutas de contrabando y burlar los bloques de seguridad.
La anomalía fue detectada mediante los sistemas de vigilancia permanente que operan en las zonas críticas de la provincia del Tamarugal. El comisionado presidencial, Alberto Soto, manifestó que «efectivamente, el punto al que se hace mención fue georreferenciado e informado por el ejército a principios de esta semana y se encuentra ubicado en la faja norte de Colchane. El Ministerio de Obras Públicas ya fue informado y el lugar será intervenido nuevamente durante esta semana cuando haya maquinaría disponible«.
La respuesta gubernamental incluyó un despliegue inmediato para evitar el uso de este paso ilegal mientras se concreta su destrucción material. El comisionado presidencial, Alberto Soto, agregó que «desde que esta situación anómada fue detectada, el lugar está con patrullajes de un medio nocturno por parte del ejército de carabineros y se encuentra monitoreado con sensores de alta resolución operado en forma remota«.
REACCION ANTE FISCALIZACIONES Y ESCUDO FRONTERIZO
Asimismo, la autoridad de la zona advirtió que la presencia de la policía uniformada y de las Fuerzas Armadas mantendrá una postura firme frente a las reacciones de las bandas delictivas. El comisionado presidencial, Alberto Soto, sentenció que «la intervención en la frontera va a generar resistencia porque está cambiando el estatus quo de falta de control que ha operado por décadas. Así que la situación, si bien no es deseable, es esperable y para eso estamos preparados y la voluntad del gobierno es seguir con este proceso de forma metódica, constante, continua y lo más efectiva posible».
Desde el nivel central recordaron que la contención en el altiplano no depende de una sola obra, sino de una red integrada de vigilancia. El ministro de Seguridad, Martín Arrau, sostuvo que «la zanja es una parte más de un programa que se llama Escudo Fronterizo, que cuenta con drones de alto alcance, radares terrestres, equipos de edición nocturna y un despliegue del ejército enorme, junto con Carabineros de Chile. ¿Efectivamente la zanja es infalible? No, se hace para impedir y concentrar el flujo para poder monitorear. Lo que usted dice muestra que se le está haciendo daño. Se ha detenido maquinaria, el otro día una retroexcavadora porque fue a borrar la zanja».
El jefe de la cartera de seguridad enfatizó que los intereses económicos que mueven estos pasos clandestinos explican la constante inversión de las mafias en vulnerar los límites territoriales. El ministro de Seguridad, Martín Arrau, precisó que «tenemos un enemigo poderoso, un adversario. El crimen organizado maneja muchos recursos, información y tecnología, y es capaz también de corromper instituciones públicas y privadas. Entonces, que borren o pongan un puente en la zanja es más que esperable, lo esperábamos, pero ya sabemos dónde están operando y concentramos las fuerzas ahí».




