
El operativo de la Fiscalía Sur y la PDI se desplegó en una sucursal de Santiago Centro en el marco de la «Operación Tokio». La imputada, de nacionalidad venezolana, es acusada de participar en extorsiones y cobros de «vacunas» mientras utilizaba los sistemas de la entidad estatal.
En un nuevo y demoledor capítulo de la lucha contra las mafias internacionales en Chile, personal de la Fiscalía Regional Metropolitana Sur y la Policía de Investigaciones (PDI) realizaron un masivo procedimiento en dependencias de BancoEstado. La diligencia se inscribe dentro de la denominada «Operación Tokio», la megaespecializada indagatoria penal que la semana pasada desbarató un multimillonario imperio de lavado de activos montado por la megabanda transnacional Tren de Aragua, con montos que superan los $75 mil millones.
Efectivos de la Brigada contra el Crimen Organizado (Brico) de la policía civil irrumpieron este martes en la sucursal bancaria ubicada en la intersección de las calles Huérfanos con Morandé, en pleno centro de Santiago, provocando un alto impacto público y el despliegue inmediato de peritos especializados.
De captadora externa a pieza clave de la extorsión
El origen de este operativo se remonta al pasado domingo, fecha en que se reveló que entre los 17 imputados formalizados y que quedaron bajo prisión preventiva figuraba una trabajadora de la casa bancaria estatal. La mujer fue identificada como Rossana Magdalena Blanco Blanco, de nacionalidad venezolana, quien desempeñaba funciones de ejecutiva prestando servicios a través de una empresa externa dedicada a la captación de clientes.
La gravedad de su participación quedó al descubierto luego de que el fiscal regional Metropolitano Sur, Héctor Barros, confirmara que la propia defensa de la mujer aportó antecedentes clave durante la audiencia de formalización de cargos.
Según los informes de inteligencia policial, Blanco no solo facilitaba gestiones comerciales, sino que estaba directamente dedicada a la extorsión de víctimas del Tren de Aragua. Las indagatorias detallan que participaba de forma directa en el cobro de la denominada «vacuna» (protección extorsiva a locatarios) y en dinámicas coercitivas para obligar a mujeres extranjeras a ejercer el comercio sexual en el centro de la capital.
Los vínculos con la cúpula delictual eran profundos: Blanco es pareja de Joel David Díaz, otro peligroso miembro de la organización criminal imputado por tomarse discotecas a la fuerza durante días enteros para organizar fiestas clandestinas masivas, donde se recaudaban millones de pesos mediante el monopolio de la venta de drogas y entradas sintéticas.
BancoEstado descarta allanamiento y confirma incautación de equipos
Tras el impacto de la presencia policial en el corazón financiero de Santiago, BancoEstado emitió un comunicado público para precisar la naturaleza del operativo y dar tranquilidad a la ciudadanía. Desde la corporación aclararon de forma taxativa que las diligencias se desarrollaron con total normalidad y con la plena colaboración de sus equipos profesionales y de seguridad interna.
Asimismo, la entidad precisó un matiz técnico relevante: “Es importante precisar que la diligencia correspondió a una incautación de equipos y no a un allanamiento”, detalló la firma estatal, enfatizando que los oficiales de la PDI acudieron con órdenes específicas para retirar soportes tecnológicos, discos duros y computadores que utilizaba la imputada. “El procedimiento en cuestión no afectó la continuidad operacional del banco ni la atención de nuestros clientes, manteniéndose el funcionamiento habitual”, agregaron, reafirmando su total compromiso con la transparencia y el esclarecimiento de los hechos.
Dos ejecutivos bancarios en las filas de la mafia
Con el arresto de Rossana Blanco Blanco, el Tren de Aragua suma dos ejecutivos bancarios infiltrados en el sistema financiero chileno para facilitar su estructura de legitimación de capitales. El primer involucrado —detenido en la primera fase de la Operación Tokio— es el ciudadano venezolano José Carlos Pérez Asencio, quien se desempeñaba como ejecutivo de cuentas en el Banco Santander.
De acuerdo al Ministerio Público, Pérez Asencio utilizaba sus conocimientos técnicos y bancarios para realizar millonarios movimientos y triangulaciones de dinero de origen ilícito utilizando múltiples plataformas y cuentas de diferentes casas bancarias, logrando burlar los sistemas de alerta tradicionales.
Los equipos informáticos e informaciones incautadas este martes serán sometidos a un estricto peritaje de la policía científica, con el objetivo de determinar si los tentáculos de la banda utilizaron las plataformas de la banca estatal para ocultar o desviar activos provenientes de sus sangrientas operaciones en el territorio nacional.




