EE.UU. CONFIRMA PRINCIPIO DE ACUERDO CON IRÁN PARA EXTENDER LA TREGUA Y REABRIR EL ESTRECHO DE ORMUZ

El histórico entendimiento internacional establece un alto el fuego de 60 días, la desminación total de la vía marítima estratégica y el compromiso de Teherán de frenar su programa nuclear. El pacto definitivo queda bajo la última palabra del presidente Donald Trump y la mediación clave de Pakistán.
Un inesperado y trascendental paso hacia la desescalada bélica y la estabilidad económica global se consolidó en las últimas horas. El gobierno de Estados Unidos confirmó este jueves la existencia de un principio de acuerdo con Irán para extender la tregua durante dos meses más y garantizar el libre paso por el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas y petroleras más importantes y disputadas del planeta.
El histórico entendimiento, confirmado inicialmente por el medio digital Axios y ratificado posteriormente por la Casa Blanca, introduce un marco de negociación formal donde ambas potencias se comprometen a sentar las bases para congelar las tensiones militares, reactivar el comercio internacional en el Golfo Pérsico e iniciar conversaciones directas sobre el polémico programa nuclear iraní. Sin embargo, las autoridades norteamericanas advirtieron de forma tajante que el documento definitivo aún está sujeto al visto bueno y la firma del presidente Donald Trump.
Los pilares del pacto: 60 días de tregua, desminado y freno nuclear
El borrador del acuerdo internacional establece exigencias recíprocas de alto impacto estratégico y militar. En lo inmediato, el entendimiento contempla un alto el fuego de 60 días que estipula que no habrá restricciones al paso por el estrecho —sin peajes ni acosos— para asegurar el flujo logístico mundial. A cambio de esta apertura, la administración de Teherán deberá asumir tareas de limpieza militar inmediata: Irán tendrá que retirar todas las minas en un plazo de 30 días, junto con comprometerse a no desarrollar armas nucleares.
Como contraparte, y según confirmaron funcionarios estadounidenses bajo estricto anonimato, Washington pondrá sobre la mesa sus principales cartas de presión económica. Mediante este documento, Estados Unidos se compromete a debatir el levantamiento de sanciones a Irán y la liberación de los fondos iraníes congelados en el extranjero en el marco de las futuras mesas de diálogo. En ese sentido, la hoja de ruta inicial ya contempla que entre los primeros temas a debatir durante las conversaciones esté la eliminación del uranio altamente enriquecido por parte del régimen islámico.
La postura de la Casa Blanca: «Trump no hará un mal acuerdo»
Pese al optimismo en los mercados internacionales por la eventual reapertura de Ormuz, el ala dura del gobierno estadounidense ha querido mantener la cautela y marcar líneas rojas. El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, abordó la contingencia en una rueda de prensa donde enfatizó que un potencial acuerdo con Teherán dependerá exclusivamente “de lo que el presidente quiera hacer”.
Bessent evitó confirmar o desmentir públicamente el estado de avance del borrador, pero fue enfático respecto al estándar de la Casa Blanca en materia exterior: “El presidente Trump no va a hacer un mal acuerdo para el pueblo estadounidense, para Estados Unidos”.
Al ser consultado sobre si el alivio de las severas sanciones financieras contra Irán ya forma parte activa de las tratativas del alto al fuego, el jefe de las finanzas norteamericanas endureció el tono, señalando que “no se pondrá nada sobre la mesa hasta que veamos abierto el estrecho de Ormuz y los iraníes acepten que tienen que entregar el uranio altamente enriquecido, y que no pueden tener un programa nuclear”.
Pakistán lidera la mediación diplomática
Mientras los equipos técnicos afinan las cláusulas, las agencias de prensa del mundo árabe miran el proceso con prudencia. Una fuente cercana al equipo negociador de Teherán detalló a la agencia de noticias Tasnim que el texto del principio de acuerdo aún no está completamente finalizado y que, bajo los protocolos establecidos, el pacto definitivo será anunciado formalmente por los mediadores paquistaníes.
Las próximas horas serán cruciales para el éxito de la diplomacia en la Macrozona de Medio Oriente. Está previsto que el ministro de Relaciones Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, viaje a Washington este viernes para reunirse con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en una cita clave que busca sellar los detalles de la mediación paquistaní y materializar un histórico acuerdo de paz que ponga fin a uno de los conflictos geopolíticos más peligrosos del último tiempo.




