
Un verdadero terremoto institucional y absoluto revuelo generó en el ámbito judicial del norte del país la captura de una antigua autoridad del Ministerio Público, quien fue descubierto en flagrancia vulnerando los anillos de seguridad de la región. El imputado aprovechó su actual condición profesional para intentar burlar las fiscalizaciones regulares, siendo detectado de forma inmediata por los sistemas de vigilancia interna del penal.
El operativo se registró en horas de la tarde del domingo, encendiendo las alarmas de los estamentos policiales y de gendarmería en Tarapacá. Respecto a la identidad del involucrado y las circunstancias exactas de la captura, las autoridades penitenciarias confirmaron el procedimiento informando que “el exfiscal regional de O’Higgins, Roberto Díaz Quintanilla, fue detenido este domingo en el Complejo Penitenciario de Alto Hospicio tras ser sorprendido intentando entrar droga al recinto penal, mientras ingresaba como visita, pues ahora es abogado privado”.
La oportuna e intuitiva acción del personal de guardia apostado en los accesos de la cárcel impidió que las sustancias ilícitas llegaran a las manos de la población penal. En relación con el instante exacto del hallazgo y las primeras maniobras de contención, los fiscalizadores del recinto de Alto Hospicio detallaron la bitácora del hecho manifestando que “el procedimiento ocurrió cerca de las 14:50 horas, cuando personal de guardia del control detectó un bulto de gran tamaño oculto en la chaqueta del abogado. La funcionaria que realizó la revisión derivó inmediatamente al expersecutor a la guardia armada para efectuar el procedimiento correspondiente”.
La exhaustiva inspección física al vestuario del ex persecutor penal arrojó la presencia de decenas de paquetes dosificados listos para su comercialización al interior de las dependencias, además de dinero en efectivo de baja denominación. Sobre el cargamento detectado en primera instancia por los uniformados, los agentes de control de Gendarmería ratificaron el balance del decomiso al sostener que “durante la inspección, los funcionarios encontraron 48 envoltorios de nylon transparentes con una sustancia color ocre y otros 10 envoltorios con una sustancia blanca, además de 103 mil pesos en efectivo”.
Al verse acorralado por el contingente armado y ante la inminente llegada de las unidades policiales especializadas, el jurista optó por cooperar con el personal para evitar un registro más invasivo. En cuanto a los elementos complementarios que portaba ocultos entre sus pertenencias, los efectivos policiales complementaron las actas del caso informando que “posteriormente, y de manera voluntaria, Díaz entregó además una botella de destilado, un envoltorio de cartón con sustancia blanca y un teléfono celular”.
Los peritajes químicos de campo confirmaron la alta pureza y la naturaleza de los componentes que el detenido pretendía ingresar de forma clandestina al penal hospiciano. Respecto a los análisis científicos y el destino judicial del imputado, el fiscal jefe de Alto Hospicio, Guillermo Arriaza, liderará los peritajes tras ratificarse que “según el pesaje preliminar realizado por personal especializado, la droga incautada corresponde a pasta base y clorhidrato de cocaína, distribuidos en distintas muestras. Esta jornada pasará a control de detención”.




