
Una profunda conmoción pública generó la muerte de una niña de dos años y ocho meses en Las Condes. El Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago decretó arraigo nacional y firma mensual para el padre de la menor, quien fue formalizado por su eventual responsabilidad en la fatal caída de la pequeña desde un piso 11.
La tragedia ocurrió durante un régimen de visitas regulado por el Tribunal de Familia, donde el imputado se había comprometido a instalar mallas de protección. Sin embargo, la parte querellante denunció que el hombre solo colocó las protecciones en el balcón y dejó las ventanas descubiertas, desatendiendo la orden judicial.
El accidente se desencadenó mientras el imputado y su pareja dormían una siesta, dejando a la víctima sin supervisión en otra habitación. Fue una vecina del edificio quien alertó del hecho al divisar a la menor en los estacionamientos, mientras que el progenitor se percató de la situación casi 40 minutos después del impacto.
Tras el procedimiento, Carabineros detectó presunto hálito alcohólico en el imputado, por lo que se realizaron los exámenes científicos correspondientes. Ante la gravedad de los hechos, la madre de la pequeña presentó una querella exigiendo las máximas sanciones legales por el incumplimiento de las medidas de seguridad.
Este trágico suceso reabrió con fuerza el debate legislativo sobre el denominado «Proyecto de Ley Valentín», iniciativa que busca hacer obligatoria la instalación de mallas y elementos de protección en edificios de altura para prevenir accidentes fatales en menores de edad y mascotas.




