POLÉMICA INTERNACIONAL POR PRESUNTA OPERACIÓN ENCUBIERTA DE LA CIA EN LA MUERTE DE OPERADOR DEL CÁRTEL DE SINALOA

Una grave crisis diplomática y de seguridad se ha desatado entre México y Estados Unidos tras revelarse presuntas operaciones de inteligencia extranjera en territorio azteca. La controversia surgió luego de que una investigación periodística internacional señalara a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) como responsable de facilitar la muerte de Francisco Efraín Beltrán de la Peña, alias «El Payín», supuesto operador del Cártel de Sinaloa, cuya camioneta explotó en extrañas circunstancias mientras circulaba por el Estado de México.
Los hechos bajo sospecha ocurrieron el pasado 28 de marzo de 2026, cuando Beltrán y su acompañante, Humberto Rangel, transitaban por la carretera México-Pachuca tras haber partido desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). Según registros audiovisuales captados en el municipio de Tecámac, el vehículo estalló repentinamente mientras estaba en marcha, provocando la muerte instantánea de ambos ocupantes, quienes presuntamente se dirigían al barrio de Tepito con un cargamento de armas y municiones.
La cadena estadounidense CNN publicó un informe el pasado 12 de mayo donde sostiene, basada en fuentes anónimas, que el explosivo fue ocultado dentro del vehículo en lo que calificaron como un «asesinato selectivo». El reporte describe el evento como parte de una campaña encubierta y no reportada para desmantelar las redes de los cárteles, asegurando que agentes de la CIA habrían facilitado el operativo, versión que fue reforzada por datos de The New York Times sobre el apoyo logístico de la agencia.
RECHAZO CATEGÓRICO DE LAS AUTORIDADES MEXICANAS
En esa línea, Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, rechazó tajantemente cualquier versión que sugiera la existencia de operaciones letales o unilaterales de agencias extranjeras en suelo nacional. El secretario manifestó con firmeza que la cooperación con Estados Unidos se limita estrictamente al intercambio de información y coordinación institucional, asegurando que, en México, las acciones operativas corresponden exclusivamente a las autoridades mexicanas competentes, bajo los principios de respeto a la soberanía.
La Vocería de la CIA también emitió un pronunciamiento oficial para desmentir las acusaciones, calificando la información difundida por los medios estadounidenses como falsa y sensacionalista. Desde la agencia de inteligencia afirmaron que este tipo de reportes solo sirven como una campaña de relaciones públicas para los grupos criminales, mientras que la Fiscalía del Estado de México aclaró que la investigación sigue en curso y que, hasta el momento, no existe una conclusión definitiva sobre las causas reales del estallido.
El caso de «El Payín» permanece como un asunto pendiente de esclarecer que mantiene en alerta a los organismos de control. Pese a los desmentidos oficiales, la sospecha de una estrategia de intervención encubierta ha generado un intenso debate sobre la autonomía de las fuerzas de seguridad mexicanas y los límites de la colaboración internacional en la lucha contra el crimen organizado.




