
La madre de Felipe aprovechó el espacio en Vilas Radio para agradecer públicamente el apoyo recibido, destacando especialmente la difusión realizada por el equipo del programa “El Muro”, que ha contribuido a visibilizar la campaña a nivel nacional.
Una lucha silenciosa, pero constante, es la que enfrenta la familia de Felipe Cid en la ciudad de Iquique. Este 2026 se cumplieron 385 días desde que el joven permanece hospitalizado, en un proceso médico complejo que mantiene en alerta a su entorno cercano y moviliza a la comunidad en torno a una causa urgente: reunir los recursos necesarios para mejorar su calidad de vida.
En conversación con Vilas Radio, su madre, Patricia Ossa, relató el difícil escenario que atraviesan, marcado por la incertidumbre, el desgaste emocional y la necesidad de apoyo ciudadano para alcanzar una meta económica de alto costo.
Más de un año de hospitalización
El prolongado periodo de internación ha significado un desafío constante para la familia. Según explicó Ossa, el paso del tiempo no solo afecta el estado emocional de quienes acompañan el proceso, sino también al propio paciente.
“Son 385 días. Es mucho tiempo. A medida que pasan los días, la angustia crece, porque uno quiere tener a su hijo en casa y se hace muy difícil cuando la meta económica es tan alta”, expresó.
Pese a las dificultades, Felipe se ha mantenido estable en términos generales, aunque recientemente enfrentó una complicación que encendió las alertas.
“El fin de semana tuvo un momento complicado. Me decía que hace mucho no se sentía así, desde los primeros días de hospitalización. Por suerte ya está mejor y con tratamiento”, agregó su madre.
El objetivo: un marcapasos diafragmático
El principal objetivo de la campaña es reunir cerca de 200 millones de pesos para la adquisición de un marcapasos diafragmático, un dispositivo de alta tecnología que permitiría a Felipe avanzar hacia una mayor independencia respiratoria.
Se trata de un caso poco común, asociado a un infarto medular, condición que ha complejizado tanto el tratamiento como el proceso de recuperación.
“Queremos llegar a todos los corazones. Es difícil, pero sabemos que con apoyo podemos lograrlo”, señaló Ossa.


Actividades solidarias en marcha
Para avanzar en la recaudación, la familia ha organizado diversas actividades abiertas a la comunidad, las que buscan no solo reunir fondos, sino también visibilizar el caso a nivel local y nacional.
Una de ellas es una lota solidaria, programada para el domingo 24 de mayo desde las 16:00 horas en la Casa del Deportista. La jornada contempla 10 juegos, premios como electrodomésticos y un televisor de 55 pulgadas, además de venta de alimentos.
Los cartones tendrán un valor de 5.000 pesos por tres unidades, y pueden adquirirse de forma anticipada a través de redes sociales o contacto directo con la familia.
“La idea es que vayan en familia, que sea una actividad entretenida, pero con un fin solidario. Todo está hecho con mucho cariño”, indicó.
Deporte y cultura se suman a la causa
Otra de las iniciativas destacadas es la triatlón “Un respiro para Felipe”, que se realizará el 9 de mayo a las 09:00 horas, abierta tanto a deportistas federados como aficionados.
Parte de las inscripciones irá en beneficio directo de la campaña, en una ciudad donde la práctica deportiva es parte del cotidiano.
Asimismo, figuras del ámbito artístico también han contribuido a amplificar el mensaje. Integrantes del programa El Muro realizaron un llamado público a apoyar la causa, incentivando a seguir la cuenta de difusión en redes sociales.
“Mientras más personas conozcan el caso, más posibilidades tenemos de alcanzar la meta”, destacaron desde la campaña.
Una red de apoyo en crecimiento
La familia ha implementado distintos canales para facilitar la colaboración, incluyendo venta anticipada de entradas, contacto directo para adultos mayores y difusión digital.
“Hay personas que no manejan transferencias, así que voy personalmente a entregar los tickets. La idea es que todos puedan participar”, explicó Patricia Ossa.

Un llamado abierto
La campaña continúa activa y en desarrollo, con la esperanza de reunir los fondos necesarios que permitan a Felipe acceder a un tratamiento que podría cambiar significativamente su calidad de vida.
Mientras tanto, su madre sigue liderando los esfuerzos, apelando a la solidaridad de la comunidad.
“Esto es día a día. Seguimos luchando, con fe, para que Felipe pueda respirar con mayor independencia”, concluyó.




