
Un lapidario informe de la Contraloría General de la República, bajo la dirección de la Contralora General Dorothy Pérez, ha puesto en evidencia la crítica situación financiera de las municipalidades de la Región de Tarapacá. El documento técnico CIC N°22 analiza la ejecución presupuestaria de los años 2024 y 2025, detectando que el gasto en celebraciones ha crecido de forma desmedida, superando en varios casos la inversión en asistencia social directa.
A nivel regional, la lista de montos acumulados muestra cifras millonarias tanto en las capitales provinciales como en las zonas rurales del Tamarugal. Los montos oficiales registrados por el ente fiscalizador para las siete comunas de la región son:

- Alto Hospicio: $624.739.962 (Líder en gasto total regional).
- Iquique: $455.393.504.
- Huara: $213.779.008 (Presenta un gasto crítico de $74.800 por habitante).
- Pozo Almonte: $188.450.000.
- Pica: $142.100.000.
- Colchane: $89.500.000.
- Camiña: $67.300.000.
ÍTEMS BAJO INVESTIGACIÓN Y BRECHA SOCIAL
La Contralora Dorothy Pérez ha dispuesto que se realicen exámenes de cuentas inmediatos para verificar si estos gastos respetaron los principios de eficiencia y economicidad. Los ítems específicos que están siendo auditados en Iquique, Alto Hospicio, Pozo Almonte, Huara, Pica, Camiña y Colchane incluyen:
- Producción de Eventos: Revisión de contratos de escenarios, sonido, luces y productoras externas.
- Gastos de Representación: Justificación legal de atenciones y protocolos.
- Brecha de Ayuda Social: El informe revela una situación alarmante en Alto Hospicio, Huara y Pozo Almonte, donde la diferencia entre lo gastado en fiestas y lo invertido en ayuda directa a vecinos vulnerables supera los 90 millones de pesos.
FISCALIZACIÓN ESTRICTA EN EL TAMARUGAL
La situación de Huara es especialmente sensible para el ente fiscalizador, ya que su gasto por habitante de $74.800 se sitúa entre los más altos de Chile, superando incluso a grandes capitales. En Camiña, Pica y Colchane, la Contraloría investigará si la adquisición de bienes y servicios para conmemoraciones fue proporcional a su situación financiera real o si se incurrió en gastos incompatibles con sus presupuestos.
Desde el ente fiscalizador recordaron que, según la jurisprudencia vigente, las celebraciones deben ser un medio para el bienestar y no un fin que agote las arcas fiscales. En Tarapacá, el impacto de este informe es total, ya que obliga a los alcaldes a justificar ante la ley por qué se priorizaron los eventos masivos mientras persistían carencias básicas en la comunidad.
Revisa el informe aquí:




