
Tras un intenso trabajo de inteligencia de la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales, se logró la detención de un hombre de 72 años que se encontraba en calidad de «rematado». El sujeto, que modificaba constantemente su domicilio para evadir una condena de 5 años de presidio, fue interceptado por los detectives tras una investigación que se remonta a ataques perpetrados contra una menor de apenas 6 años.
En un operativo de alta precisión, detectives de la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales (Brisex) de la PDI Arica lograron poner fin a la fuga de un peligroso agresor sexual que intentaba ocultarse de la justicia. Se trata de un ciudadano chileno de 72 años, quien ya contaba con una sentencia firme por el delito de violación de una menor de 14 años, pero que se mantenía prófugo mediante el cambio constante de residencia.
La captura es el cierre de un proceso judicial y policial complejo que se inició cuando la víctima, que en el momento de los hechos tenía apenas 6 años de edad, logró relatar los horrores vividos a su madre, lo que permitió activar la denuncia y la posterior investigación especializada.
El modus operandi y la evasión
Según los antecedentes entregados por la policía civil, el condenado aprovechaba la vulnerabilidad de la pequeña en el entorno doméstico. “El detenido atacó sexualmente a la víctima cuando esta concurrió al baño de su casa”, explicó el subprefecto Andrés Bolados, jefe (s) de la Brisex de la PDI Arica.
Tras ser sometido a juicio y recibir una condena de 5 años de presidio efectivo en calidad de rematado, el sujeto intentó evadir a la justicia. Para evitar ser detectado por las autoridades, el hombre aplicó una estrategia de movilidad constante. “En conocimiento de su condena, modificaba su domicilio para evadir el accionar de la justicia”, agregó el subprefecto Bolados.
Captura en las inmediaciones del Hospital Regional
La pericia de los detectives de la Brisex, en coordinación directa con la Fiscalía de Arica, permitió realizar un seguimiento de los movimientos del prófugo. Tras diversas diligencias investigativas y análisis de puntos de afluencia, los oficiales lograron ubicarlo en las inmediaciones del Hospital Regional Dr. Juan Noé Crevani.
La detención se concretó de manera inmediata en la vía pública, terminando con la impunidad que el sujeto pretendía mantener. Tras el procedimiento, el capturado fue puesto a disposición del Juzgado de Garantía de Arica para iniciar su ingreso formal al centro penitenciario correspondiente, donde deberá cumplir la totalidad de su sentencia.
Este procedimiento destaca la labor de las unidades especializadas de la PDI en la protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes, reafirmando que, pese a los intentos de ocultamiento, las redes de justicia operan con determinación en la zona norte del país.




