
En una declaración voluntaria de alto impacto, la hoy senadora admitió haber intercedido ante la exalcaldesa Irací Hassler por una patente de alcoholes, haber vivido en un departamento gestionado por el empresario Bo Yang mediante un «contrato verbal» y reconoció la eliminación de mensajes tras la incautación de su teléfono.
Un complejo escenario judicial enfrenta la senadora Karol Cariola (PC) tras la filtración de su declaración voluntaria prestada el pasado 2 de diciembre de 2025 ante el fiscal Ricardo Soto Molina. En el marco de la investigación denominada “Chinamart”, la parlamentaria entregó detalles inéditos sobre su estrecho vínculo con el empresario chino Bo Yang, conocido como «Emilio Yang», reconociendo una serie de gestiones que tocan la frontera de la probidad administrativa y el lobby parlamentario.
La gestión por la patente de alcoholes
Uno de los puntos centrales del interrogatorio de la Brigada Investigadora Anticorrupción de la PDI fue el contacto de Cariola con la entonces alcaldesa de Santiago, Irací Hassler, en enero de 2022. La senadora admitió haber consultado a la edil por el mecanismo de renovación de una patente de alcohol de un local en calle Gorbea.
“Yo le solicito a la entonces alcaldesa orientación respecto a una consulta que se me había hecho”, declaró Cariola, reconociendo que los datos del local fueron enviados directamente por Yang. Si bien la parlamentaria aseguró desconocer las irregularidades del recinto —que incluían falta de pagos y decomisos—, admitió haber contactado incluso a un funcionario municipal de su confianza, Reynaldo Morales, para agilizar la orientación técnica. Finalmente, la patente no fue renovada por el Concejo Municipal.
El departamento de calle Suecia y el contrato «de palabra»
La declaración revela una inusual relación contractual entre la legisladora y el empresario. Cariola reconoció haber residido en un departamento en la comuna de Providencia, gestionado íntegramente por Emilio Yang como intermediario, bajo un acuerdo meramente verbal.
“No hicimos contrato escrito porque parece que el dueño estaba fuera de Chile y Emilio me dijo que bastaba el contrato verbal”, explicó. Según su testimonio, el arriendo derivó en una millonaria deuda que Cariola liquidó al término del vínculo mediante un cheque por $28.145.091 a nombre de la sociedad «Fanáticos x Coo», monto que incluyó meses atrasados, un reajuste en el valor del canon y una indemnización por término anticipado.
Gestiones en La Moneda y viajes presidenciales
El rol de Cariola como vicepresidenta del Comité de Amistad Chile-China también quedó bajo la lupa. La senadora admitió haber facilitado contactos para que una comitiva china, acompañada por Yang, realizara visitas guiadas al Palacio de La Moneda tras contactar a la jefatura de gabinete de la Secretaría General de Gobierno.
Asimismo, reconoció haber sugerido a los ministros de la administración de Gabriel Boric la incorporación de Emilio Yang a la delegación oficial que viajaría a China en 2024. Aunque la invitación no prosperó, la gestión dejó en evidencia el nivel de influencia que el empresario pretendía alcanzar a través de la parlamentaria.
Eliminación de mensajes y secreto bancario
Respecto a la incautación de su equipo celular (iPhone 15) mientras se encontraba hospitalizada tras un parto, Cariola admitió un hecho que complica la investigación: reconoció haber borrado contenido de su teléfono antes de entregarlo. Justificó la acción por «confusión» tras la anestesia y la intención de resguardar elementos de su intimidad, como el video de su parto.
“Lo que quise hacer fue resguardar elementos de mi intimidad, porque no sabía cuáles eran las razones de esta investigación”, afirmó ante el Ministerio Público. Pese a este episodio, la senadora autorizó formalmente el levantamiento de su secreto bancario entre enero de 2022 y julio de 2025 para «el pleno esclarecimiento de los hechos», descartando el manejo de criptomonedas o la recepción de fondos desde el extranjero.




