
El imputado de 20 años fue formalizado por el delito de homicidio frustrado en contexto de violencia intrafamiliar (VIF). El Juzgado de Garantía de Iquique acogió la solicitud de la Fiscalía por considerar que la libertad del agresor constituye un peligro inminente para la seguridad de la víctima y de la sociedad.
Un brutal intento de homicidio estremeció la tranquilidad de la comunidad costera al sur de Iquique. En una rápida audiencia de formalización, el Juzgado de Garantía de Iquique decretó la medida cautelar de prisión preventiva para un joven chileno de 20 años, imputado por el delito de homicidio frustrado en contexto de violencia intrafamiliar (VIF), tras atacar de forma directa y propinarle una estocada en pleno tórax a su padrastro.
Los graves hechos ocurrieron la tarde del pasado lunes en el sector de la caleta San Marcos. De acuerdo con el relato presentado ante el tribunal por la abogada asistente de la Fiscalía Local de Iquique, Andrea Sandoval, el imputado se trasladó en un vehículo hasta un local comercial de la caleta donde se encontraba su víctima, quien es el cónyuge de su madre. Sin mediar provocación alguna, el agresor ingresó de forma violenta al recinto y se abalanzó decididamente en contra del hombre.
Apuñalamiento en el pecho y brutales golpes
La dinámica de los hechos expuesta por la persecución penal demostró el ensañamiento del joven durante el altercado. Premunido con un arma blanca, el imputado le propinó severas heridas con un cuchillo a la altura del tórax y en uno de sus brazos, para luego continuar golpeándolo de pies y puños en diferentes partes del cuerpo antes de darse a la fuga del lugar en el mismo automóvil en el que había arribado.
A raíz del brutal ataque, el afectado debió ser trasladado de urgencia hasta el Hospital Regional de Iquique Ernesto Torres Galdames. En el centro asistencial, el equipo médico de turno logró estabilizar al paciente, confirmando el carácter complejo del diagnóstico. La víctima resultó con lesiones de carácter grave que, según los informes forenses, podrían haber tenido un desenlace mortal de no haber mediado una atención médica oportuna y especializada en el recinto hospitalario.
Cámaras de seguridad y peritajes de la PDI fueron claves
La recopilación de las evidencias científicas y testimoniales quedó a cargo de los detectives de la Brigada de Homicidios (BH) de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI), por instrucción del Ministerio Público. Los oficiales policiales se desplegaron en el sitio del suceso en caleta San Marcos para empadronar a los testigos presenciales que presenciaron la agresión y rescatar los registros de seguridad privada del sector.
Los análisis de los detectives resultaron fundamentales para la Fiscalía al momento de argumentar la necesidad de la máxima cautelar. La PDI analizó minuciosamente las cámaras de seguridad del local comercial, logrando confirmar de forma irrefutable la identidad del imputado y la violenta dinámica de los hechos, antecedentes que coincidieron con las declaraciones de testigos y con la evaluación del médico de urgencias del Hospital Regional de Iquique sobre la gravedad de las heridas cortopunzantes.
Prisión preventiva y 90 días de investigación
Durante la audiencia de formalización de cargos, se invocaron los criterios de protección a las víctimas estipulados por la ley, argumentando con fuerza que la libertad del joven de 20 años representa un peligro evidente tanto para la seguridad de la víctima directa como para el orden de la sociedad.
Tras ponderar el cúmulo de pruebas biológicas, registros audiovisuales y la gravedad del delito imputado, el magistrado de turno acogió en su totalidad la solicitud de la Fiscalía de Iquique. El tribunal ordenó el ingreso del agresor a un recinto penitenciario bajo el régimen de prisión preventiva y decretó un plazo inicial de 90 días para el desarrollo de la investigación de este homicidio frustrado que conmociona al litoral de Tarapacá.




