
Desconocidos percutaron al menos tres disparos desde un vehículo en movimiento frente al acceso principal del recinto. Apoderados denuncian que una advertencia sobre un tiroteo había aparecido días antes en los baños de tercero y sexto básico, acusando una tardía reacción de las autoridades escolares.
La comunidad educativa del Colegio San Lorenzo, en la comuna de Recoleta, vive horas de extrema angustia tras registrarse una balacera en las afueras del establecimiento este jueves. El ataque, que quedó captado en video por testigos, parece ser la ejecución de una amenaza previa que circulaba al interior del recinto, escrita en las paredes de los sanitarios de las estudiantes.
El incidente ocurrió específicamente en la calle Montana, frente al acceso principal del colegio. Según los registros audiovisuales, un vehículo con desconocidos se aproximó al lugar y, sin detener la marcha, se escucharon al menos tres disparos antes de que los atacantes huyeran a alta velocidad.
El mensaje en el baño: Una advertencia ignorada
Lo que más indignación ha causado entre los apoderados es que el ataque no habría sido un hecho aislado o al azar. Vecinos y padres relataron que, días antes, apareció un mensaje en el baño de mujeres (específicamente de los niveles de tercero y sexto básico) donde se advertía explícitamente sobre un tiroteo.
“Encontraron escrito que iban a hacer un tiroteo (…) yo escuché por lo menos tres disparos”, relató un vecino del sector. Por su parte, una apoderada criticó duramente la gestión de la crisis por parte de la directiva: “La amenaza apareció el otro día escrita, pero más allá no se ha hecho nada. Ayer mandaron un comunicado diciendo que habría resguardo policial, pero nada más”.
Investigación en curso y clases bajo evaluación
Tras la denuncia, personal de Carabineros se desplegó para realizar un resguardo perimetral del establecimiento, mientras que la Policía de Investigaciones (PDI) quedó a cargo de las diligencias para determinar si los disparos fueron dirigidos directamente contra la infraestructura del colegio o realizados al aire como método de amedrentamiento.
A pesar de la gravedad del suceso, las clases no fueron suspendidas de inmediato, lo que generó un intenso debate entre la directora y los sostenedores del establecimiento, quienes se mantuvieron reunidos durante la mañana para evaluar los pasos a seguir.
La dirección del Colegio San Lorenzo indicó que emitirá una declaración oficial una vez que cuente con la autorización de los sostenedores, mientras los padres exigen medidas de seguridad permanentes y protocolos claros ante amenazas de esta naturaleza, que hoy pasaron de ser escritos en una pared a una realidad con armas de fuego.




