
Iniciativa por US$220 millones fue aprobada ambientalmente y contempla uno de los sistemas de baterías más grandes del país. Permitirá guardar energía durante el día y liberarla en horarios críticos de consumo.
Un paso clave para el desarrollo energético del norte del país se concretó en la región de Arica y Parinacota, luego que el proyecto “Black BESS” obtuviera su aprobación ambiental, habilitando la construcción de una central de almacenamiento de energía a gran escala basada en baterías de ion-litio.
La iniciativa, que considera una inversión cercana a los US$220 millones, apunta a reforzar la estabilidad del sistema eléctrico nacional mediante el almacenamiento y posterior inyección de energía en momentos de mayor demanda.
UNA “BATERÍA GIGANTE” PARA EL NORTE
El proyecto contempla una capacidad de almacenamiento de 1.409 MWh, lo que equivale a aproximadamente cuatro horas de autonomía continua, con una potencia nominal de 350 MW.
En términos prácticos, se trata de una infraestructura capaz de acumular grandes volúmenes de energía durante el día —principalmente proveniente de fuentes renovables como la solar— para luego liberarla en horarios críticos, especialmente durante la tarde y noche.
INFRAESTRUCTURA DE ALTA COMPLEJIDAD
El sistema estará compuesto por una red tecnológica de gran escala, que incluye:
- 315 contenedores de baterías de ion-litio
- 58 centros de transformación
- 315 sistemas de control de potencia
- 1.890 sistemas de conversión energética
- 116 transformadores de distribución
Este conjunto permitirá gestionar de forma eficiente la carga, almacenamiento y descarga de energía hacia la red, optimizando el uso de recursos y reduciendo pérdidas.
UBICACIÓN Y ACCESO ESTRATÉGICO
El emplazamiento del proyecto se conectará directamente con la Ruta 5, utilizando como acceso el camino hacia Pampa Camarones, lo que facilitará tanto su construcción como su operación.
Además, contempla una línea de transmisión soterrada, lo que reduce el impacto visual y ambiental en la zona.
27 AÑOS DE OPERACIÓN Y DESARROLLO
El ciclo de vida del proyecto se estima en 27 años, considerando todas sus etapas: construcción, operación y cierre.
En total, abarcará una superficie aproximada de 6,37 hectáreas, integrando todas sus instalaciones, accesos y sistemas eléctricos asociados.
CLAVE PARA EVITAR PÉRDIDAS DE ENERGÍA
Uno de los objetivos centrales de esta iniciativa es enfrentar un problema creciente en el sistema eléctrico: el vertimiento de energía, es decir, la pérdida de electricidad generada —especialmente renovable— que no puede ser utilizada en tiempo real.
Con este sistema de almacenamiento:
- Se aprovecha mejor la energía solar generada en el norte
- Se estabiliza la red en horarios de alta demanda
- Se reduce la dependencia de fuentes fósiles en horas punta
IMPACTO EN EL SISTEMA ELÉCTRICO
La incorporación de proyectos BESS (Battery Energy Storage System) marca un cambio estructural en la matriz energética del país, permitiendo una transición más eficiente hacia energías limpias.
En regiones como Arica y Parinacota, donde la radiación solar es una de las más altas del mundo, este tipo de infraestructura se vuelve estratégica para maximizar el potencial energético.
Con su aprobación ambiental, el proyecto Black BESS entra en una fase decisiva. Su desarrollo no solo fortalecerá el sistema eléctrico del norte, sino que también posiciona a Chile como un actor relevante en tecnologías de almacenamiento energético, clave para el futuro de la transición energética.




