
El canciller Francisco Pérez Mackenna realizó un enérgico llamado a los países latinoamericanos para abandonar la «retórica ideologizada» y avanzar hacia mecanismos prácticos de reconducción de migrantes y seguridad tecnológica. Bajo el lema de «Seguridad, Crecimiento y Confianza», la delegación nacional propuso convertir al organismo en un escudo contra el narcotráfico y la vulnerabilidad social.
En un escenario regional marcado por la expansión de estructuras criminales transnacionales, Chile alzó la voz este sábado durante la cumbre de cancilleres de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). El ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, utilizó la tribuna en la capital colombiana para proponer un cambio de paradigma: pasar de las declaraciones de buenas intenciones a un control fronterizo coordinado y tecnificado.
Para el jefe de la diplomacia chilena, la crisis de seguridad y la migración irregular no son fenómenos aislados, sino síntomas de una región golpeada por la baja productividad y la alta informalidad. «Estos problemas no pueden ser resueltos mediante la acción individual; se requiere colaboración, intercambio de información y una voluntad política compartida», enfatizó Pérez Mackenna ante sus pares.
Fronteras inteligentes y reconducción efectiva
Uno de los puntos más agudos del discurso fue la exigencia de dotar a los pasos fronterizos de herramientas reales para frenar el avance del crimen organizado. Chile propuso formalmente:
- Tecnología de punta: Incorporar sistemas de vigilancia y biometría en pasos habilitados.
- Mecanismos de reconducción: Establecer acuerdos bilaterales y multilaterales efectivos para el retorno de migrantes en situación irregular.
- Cooperación Práctica: Sustituir la discusión ideológica por planes de acción con «impacto real» en la vida de las familias.
«Evitemos que nuestras agendas se diluyan en discusiones retóricas. Avancemos hacia mecanismos de cooperación práctica», sentenció el canciller, marcando una distancia crítica con los bloqueos políticos que suelen estancar estos foros.
Los tres pilares de la estrategia chilena
El secretario de Estado delineó la hoja de ruta que Chile busca imprimir en la Celac, basada en tres prioridades urgentes:
- Seguridad: Como base para el orden público y el Estado de Derecho.
- Crecimiento Económico: Transformando la matriz productiva de materias primas hacia la innovación y el conocimiento.
- Confianza: Recuperar la legitimidad de las instituciones ante una ciudadanía que se siente vulnerable.
Apoyo a la estabilidad democrática
Pérez Mackenna no eludió la situación política de la región, haciendo un llamado a activar todos los mecanismos jurídicos para garantizar la vigencia del Estado de Derecho y los Derechos Humanos. «Solo sobre la base de la legalidad podremos sostener el orden y la seguridad», puntualizó.
Finalmente, Chile agradeció la conducción de Colombia durante el año 2025 y entregó su respaldo oficial a Uruguay, país que asumirá la presidencia pro témpore del organismo en 2026. Con este gesto, la administración chilena reafirma su compromiso histórico con la integración regional iniciado en 2010, pero con una nueva urgencia: la de una América Latina que crece y se protege con determinación.







