
Este viernes, en el Palacio de La Moneda, se llevó a cabo la sesión de instalación del Comité Estratégico de Auditoría y Revisión Fiscal. Con este hito, el gobierno del presidente José Antonio Kast formaliza el inicio de la auditoría total al aparato público, una de las promesas más emblemáticas de su campaña, que busca revisar minuciosamente el funcionamiento de las instituciones bajo criterios de transparencia y eficiencia.
«ORDENAR LA CASA»: EL DESPLIEGUE EN LA MONEDA
La instancia fue encabezada por la subsecretaria de la Segpres, Constanza Castillo, junto a los subsecretarios Máximo Pavez (Interior) y Juan Pablo Rodríguez (Hacienda), además del representante presidencial Francisco Riveros. En esta primera jornada se estableció el cronograma de trabajo con una meta clara: los resultados de la auditoría deben estar listos en los primeros seis meses de mandato.
Fuentes de Palacio confirmaron que esta es una de las políticas más populares promovidas por el jefe de Estado y adelantaron que “habrá anuncios importantes”, ya que se mandatarán diligencias claves en áreas prioritarias. Por su parte, la ministra vocera de Gobierno, Mara Sedini, reafirmó la voluntad del Ejecutivo de «ordenar la casa» sin excepciones:
«Puede que algunos se incomoden y que otros se sorprendan con los hallazgos que vamos a descubrir. Lo que no vamos a hacer es ocultar la verdad. Los chilenos exigen transparencia y rendición de cuentas, y eso es lo que impulsaremos. Caiga quien caiga», sentenció la ministra.
ALCANCE Y METODOLOGÍA DEL PROCESO
El proceso activó una estructura de trabajo de tres niveles que involucra al Comité Estratégico, al Consejo de Auditoría Interna General de Gobierno (CAIGG) y a las unidades de auditoría interna de cada ministerio y servicio. El foco estará puesto en la revisión de transferencias de recursos, contrataciones y ejecución presupuestaria, sin descartar el apoyo de auditorías externas para garantizar la profundidad del análisis.
Desde el ámbito técnico, el abogado experto en transparencia, Alberto Precht, valoró la iniciativa, pero advirtió que requiere de una determinación real: «Este rol de auditoría interna requiere de la voluntad política para que se pueda auditar de buena forma. Detectando a tiempo falencias, previniendo a tiempo para que efectivamente los recursos públicos sean bien invertidos», señaló.
Esta auditoría se complementa con las recientes directrices del Ministerio de Hacienda, consolidando un plan de disciplina fiscal que busca optimizar el uso del erario público desde el inicio de la actual administración.







