
Cerca de un centenar de efectivos y maquinaria pesada de la III División de Montaña se trasladan a la Región de Tarapacá. El contingente ejecutará obras críticas de contramovilidad, incluyendo zanjas y camellones, para robustecer la seguridad en la zona de Colchane bajo el mando de la Jefatura de Área Fronteriza (JAF) Tarapacá.
En un movimiento logístico de gran envergadura, el Ejército de Chile ha puesto en marcha el desplazamiento de una fuerza de tarea especializada hacia la Macrozona Norte. El contingente, compuesto mayoritariamente por especialistas del Arma de Ingenieros de la III División de Montaña, partió desde el Destacamento “Yungay” en Los Andes con un objetivo claro: prestar apoyo técnico y operativo a la Jefatura de Área Fronteriza (JAF) Tarapacá.
La misión, calificada como vital para la seguridad nacional por el General de Brigada Claudio Mardones P., contempla la ejecución de trabajos de contramovilidad y movimiento de tierra. Estas labores son fundamentales para acondicionar el terreno fronterizo y establecer barreras físicas que dificulten el tránsito irregular en sectores críticos.
Músculo mecánico y personal especializado
El despliegue se divide en dos columnas motorizadas que transportan un arsenal de maquinaria pesada indispensable para las faenas en el altiplano:
- Equipamiento: Excavadoras, retrocargadores, bulldozer, cargadores frontales y camiones tolva.
- Dotación: Casi 100 efectivos provenientes de unidades distribuidas entre Puerto Montt y Los Andes, demostrando la capacidad de reacción rápida de la institución.
El Mayor Edwin Vidal C., Comandante de la Compañía de Ingenieros de Montaña N.º 2, detalló que la unidad se concentrará inicialmente en Pozo Almonte para coordinar con las autoridades locales antes de subir a la zona de Colchane, donde se determinarán los puntos específicos de intervención.
Protagonistas en terreno: Vocación y Desafío
La operación cuenta con historias humanas que reflejan el compromiso de la tropa. La Sargento 2° Danyaleth Oyarzo V., única mujer del contingente, desempeñará un rol clave en el Puesto de Mando. «Es una oportunidad profesional importante y un desafío que permite demostrar nuestra efectividad», señaló sobre su labor en la planificación y coordinación.
Por su parte, el Cabo 2° Eduardo Rojas Q., operador de cargador frontal con experiencia en las emergencias por incendios en el Biobío, destacó el cambio de escenario: «Nos enfrentamos a un terreno completamente distinto, pero tenemos la misma vocación y espíritu de servicio».
Formación en Operaciones Reales
Para los soldados conscriptos y de tropa profesional, como Cristóbal Díaz O. y Leandro Trujillo B. (voluntario oriundo de Osorno), esta misión representa una instancia de aprendizaje en una operación real, donde su tarea será el resguardo logístico de la maquinaria y el personal durante las faenas de construcción de zanjas y camellones.
Este despliegue se enmarca en las instrucciones del Presidente de la República para reforzar la soberanía y el control efectivo del territorio nacional, utilizando la capacidad técnica del Ejército para enfrentar las complejas dinámicas de la frontera norte.







