
Tras una década de espera, el Ejecutivo acelera el proyecto que obliga a la separación definitiva de la ANFP y la Federación de Fútbol de Chile. La medida, que cuenta con un amplio respaldo transversal, busca erradicar los conflictos de interés y transparentar la gestión de los clubes en un plazo de 15 días.
Un giro radical en la administración del balompié nacional se concretó este lunes. La ministra del Deporte, Natalia Ducó Soler, anunció la decisión de aplicar «suma urgencia» a la reforma de la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales (SADP), una pieza legislativa que busca modernizar las estructuras de poder que rigen al fútbol chileno desde hace casi veinte años.
A través de sus canales oficiales, la secretaria de Estado fue enfática: «Existe la firme convicción de que esta reforma es necesaria. Moderniza el modelo de propiedad, aumenta la transparencia y corrige los problemas de la ley vigente», señaló la autoridad, tras un exhaustivo análisis técnico y político de la propuesta.
Los pilares del «Nuevo Fútbol»
El proyecto, que recientemente fue despachado por el Senado con una abrumadora mayoría de 34 votos a favor, contempla cambios estructurales que han sido exigidos por la hinchada y la opinión pública durante años:
- Fin de la Multipropiedad: Se prohíbe que una sola persona o grupo económico posea el control de más de un club, eliminando sospechas sobre la integridad de la competencia.
- Divorcio Institucional: La separación definitiva entre la ANFP (que vela por los intereses de los clubes) y la Federación de Fútbol de Chile (FFCh) (encargada de las selecciones nacionales y el desarrollo del deporte).
- Transparencia Financiera: Mayores controles sobre la procedencia de capitales y la gestión interna de las SADP.
Cuenta regresiva: 15 días para la ley
El senador Matías Walker (Demócratas), uno de los principales impulsores de la iniciativa, celebró el espaldarazo del Gobierno. «Esta suma urgencia va a permitir que, en un plazo de 15 días, la Cámara de Diputados pueda ratificarlo y convertirlo en ley lo antes posible», explicó el parlamentario.
No obstante, el camino hacia la implementación no está exento de roces. La ley contempla un plazo de 18 meses para que los clubes se ajusten a las nuevas normativas, un periodo que, según el senador Walker, los presidentes de los clubes consideran insuficiente, a pesar de que el proyecto ha estado en discusión durante diez años.
Un hito para el deporte nacional
Con este movimiento, la gestión de Natalia Ducó busca cerrar una de las brechas más críticas en la institucionalidad deportiva del país. La reforma no solo afecta al fútbol, sino que sienta las bases para un modelo de gestión deportiva más ético y profesional en todas las disciplinas que operen bajo el formato de sociedades anónimas.







