
Lo que hace algunos meses lucía verde, florido y completamente renovado, hoy muestra un escenario distinto. Plantas secas, áreas verdes deterioradas y trabajos en desarrollo forman parte del panorama que actualmente presenta la Plaza Sacerdote Gerardo Poblete, tradicionalmente conocida por los iquiqueños como la ex Plaza Brasil, ubicada en pleno sector centro de la ciudad.


Durante un recorrido en exclusiva realizado por Vilas Radio, se pudo constatar que gran parte de la vegetación instalada tras la remodelación presenta signos de deterioro, con flores marchitas y zonas verdes que evidencian falta de riego.
La situación llama la atención considerando que la plaza fue reinaugurada en diciembre de 2024 tras un proyecto de reposición que contempló una inversión cercana a los 990 millones de pesos, ejecutado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu).


El proyecto incluyó iluminación LED, juegos infantiles, máquinas de ejercicio, accesibilidad universal, nuevo mobiliario urbano y áreas verdes con sistema de riego tecnificado, elementos que buscaban devolverle al lugar su carácter de espacio de encuentro para la comunidad.
Sin embargo, actualmente las estructuras del sistema de riego se observan secas y aparentemente sin circulación de agua, lo que podría explicar el deterioro progresivo de las plantas.



En el lugar también se pudo observar personal municipal realizando labores de mantención, incluso utilizando mangueras para regar manualmente algunos sectores, lo que abre interrogantes sobre el funcionamiento del sistema instalado durante la remodelación.
NUEVAS OBRAS EN EL RECINTO
Paralelamente al deterioro de las áreas verdes, la plaza se encuentra actualmente en medio de nuevos trabajos de infraestructura. Se trata de obras de cierre perimetral en uno de los sectores del recinto, iniciativa que está siendo ejecutada por la Dirección de Obras Municipales.

El proyecto contempla una inversión cercana a los 65 millones de pesos y busca generar un cierre en el área que colinda con un conjunto habitacional cercano.
Mientras estos trabajos avanzan, vecinos y transeúntes han manifestado inquietud por el estado de las áreas verdes, considerando que el proyecto de recuperación había sido presentado como una de las intervenciones urbanas más importantes del sector centro en los últimos años.
A ello se suma la presencia de algunas personas en situación de calle que pernoctan en el lugar, lo que también genera preocupación respecto al uso y cuidado del espacio público.
UNA PLAZA MARCADA POR LA HISTORIA RECIENTE DE IQUIQUE

La historia de este lugar refleja también las transformaciones sociales que ha vivido la ciudad durante la última década.
Durante años el espacio fue conocido como Plaza Brasil, un punto tradicional del barrio centro rodeado por edificaciones de los siglos XIX y XX vinculadas a la época del auge salitrero, lo que le otorgaba un valor patrimonial dentro del paisaje urbano.
Además, su cercanía con la antigua Cárcel de Iquique marcó por décadas la identidad del sector.
DE LA CRISIS MIGRATORIA A SU REAPERTURA

Entre 2020 y 2021, la plaza se convirtió en uno de los epicentros de la crisis migratoria en el norte de Chile, cuando cientos de personas —principalmente de nacionalidad venezolana— instalaron carpas y campamentos improvisados en el lugar.
El recinto fue ocupado durante meses, generando problemas sanitarios y de seguridad que derivaron en un masivo y polémico operativo de desalojo realizado en septiembre de 2021. Tras ese episodio, la plaza quedó seriamente deteriorada y fue cerrada al público, iniciándose un proceso de recuperación urbana que se extendió por cerca de tres años.

Finalmente, el 16 de diciembre de 2024 el espacio fue reinaugurado con el nombre de Plaza Sacerdote Gerardo Poblete, en homenaje al sacerdote salesiano víctima de la dictadura militar. El proyecto buscaba recuperar el lugar como un espacio de memoria, encuentro familiar y convivencia comunitaria en pleno centro de la ciudad.
Sin embargo, el estado actual de sus áreas verdes y las dudas sobre el funcionamiento del sistema de riego vuelven a instalar el debate sobre la mantención de este emblemático espacio público, justo cuando aún no se cumple un año desde su reapertura.







