
La comunidad del pueblo de Tarapacá, en la comuna de Huara denunció que los niveles de prekínder y kínder de la Escuela Básica Fronteriza Tarapacá no pueden funcionar este año. El problema surgió tras detectar que estos niveles operaban sin el reconocimiento oficial del Ministerio de Educación, lo que impedía que recibieran subvenciones estatales.
Esta situación administrativa impide al Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Tamarugal pagar sueldos de educadoras o recibir beneficios como la alimentación de Junaeb. Ante la imposibilidad legal de financiamiento, el organismo determinó trasladar a los menores hacia la escuela de Pachica, ubicada a 12 kilómetros de distancia hacia el interior del pueblo de Tarapacá, donde sí existe espacio y reconocimiento.
La noticia generó indignación en las familias, quienes aseguran haber sido notificadas vía WhatsApp con menos de 24 horas de anticipación. Los apoderados acusan una falta de gestión y señalan que el establecimiento en Tarapacá cuenta con aulas disponibles que fueron reparadas por la propia comunidad el año pasado.
Según testimonios recogidos por el portal de información Voces con Poder, la situación es crítica para los habitantes. Cándida Ramírez, presidenta de los apoderados, manifestó a dicho medio que “a mí me da pena de los niños, más que todo… les dijo el director que vayan a Pachica faltando ni 24 horas”. Debido a esto, muchos padres han decidido no matricular ni enviar a sus hijos hasta obtener una solución en su propia localidad.
El traslado hacia Pachica representa un riesgo para la seguridad de los menores según relataron los padres a Voces con Poder. El trayecto incluye una ruta peligrosa con múltiples curvas y puede tomar hasta una hora de viaje entre ida y vuelta.
Además, la falta de señal telefónica y transporte público dificulta que los padres, quienes trabajan mayoritariamente en la chacra, puedan acudir ante una emergencia. Las familias exigen que se agilice la regularización para evitar que los niños pierdan el año escolar.
Por su parte, la directora ejecutiva del SLEP Tamarugal, Andrea Osorio, explicó que el municipio financió estos cargos históricamente sin regularizar su situación formal. Reconoció que la forma de informar a los padres debe corregirse y anunció reuniones para buscar alternativas administrativas.
Andrea Osorio, directora ejecutiva del SLEP Tamarugal, manifestó que “si el ministerio nos dice que tiene reconocimiento oficial, todos los chicos vuelven tranquilamente a la misma rutina”. Mientras tanto, el servicio mantiene un plan de contingencia con transporte escolar hacia Pachica.







